jueves, 30 de julio de 2015

OKDE-SPARTAKOS: RESPUESTA DE CLASE CONTRA EL MEMORANDUM DE IZQUIERDA

Se necesitaron apenas 24 horas para que el gobierno de SYRIZA-ANEL convirtiera el abrumador NO de clase en el acuerdo con la UE y el FMI en un SÍ sin condiciones. En realidad, hicieron falta apenas unas pocas horas, ya que la decisión de SYRIZA de firmar a cualquier precio un acuerdo, en colaboración con los partidos de los memorándum y el capital ya estuvo clarísima en el “consejo de los caudillos políticos” a la mañana siguiente tras el referéndum.

Nueva Democracia, PASOK y El Río se encontraron en una dolorosa situación política el Domingo 5 de Julio. La derrota que recibieron podría ser estratégica y conducirlos por largo tiempo al margen de todo. Sin embargo el Lunes la propia SYRIZA les dio, de manera consciente, el beso de la vida. Los resucitó para mantener juntos el engaño de la “unidad nacional” y del “consenso nacional” que, como siempre, no significa más que la subordinación de las necesidades de los trabajadores a los intereses de los patrones.

La presión de la UE, los chantajes de la burguesía, la guerra declarada de los viejos partidos burgueses del memorándum y el terrorismo de los medios de comunicación del capital eran hechos constatables que existían mucho antes del referéndum. Pero la decisión de reconciliarse y colaborar con este lado, y con el lado de la clase obrera que dio masivamente la batalla por el NO, pertenece exclusivamente a SYRIZA. Junto con este lado votó la propuesta griega en el parlamento el Viernes 10 de Julio y con el apoyo de este lado cerró el acuerdo en el Eurogrupo.

Junto con éstos SYRIZA votó el primer paquete de medidas el Miércoles 15 de Julio, mientras la policía fuera cargaba contra la manifestación y arrastraba a militantes y activistas a los GADA (brigadas policiales) y a los tribunales (entre ellos, 2 compañeros de OKDE-Spartakos). Aquí no cabe medias verdades: el gobierno de SYRIZA con Alexis Tsipras a la cabeza propuso, negoció y firmó el tercer memorándum, con medidas más duras que nunca.

Ya es conocido todo lo que incluye el nuevo memorándum: reducción de pensiones, cancelación del EKAS (ingreso mínimo de jubilación), edad de jubilación  a los 67, reducción de salarios en el sector público, fuerte subida del IVA para productos de consumo básico, reducción de la subvención para la calefacción, conclusión de las privatizaciones pendientes y otras nuevas (puertos del Pireo y Tesalónica, aeropuertos regionales, trenes de TRIAINOSE (red ferroviaria estatal), red eléctrica).

Más allá de una reducción de los superávits primarios previstos, lo que sucedería de un modo u otro, ya que las previsiones anteriores son superadas por el mismo desarrollo de la economía, lo único que parece que ganó el gobierno griego en la negociación fue una menor reducción de los gastos militares – un punto en el que su posición era más reaccionaria que las exigencias de UE.

Incluso a nivel simbólico, el gobierno no tiene para presentar ninguna victoria: el FMI sigue a la espera de contar con nuevo programa, la troika vuelve a Grecia, la prevista “reestructuración de la deuda, aunque con tasas de interés cero, en situación de recesión económica y deflación, no es reestructuración, sino simplemente y sólo una extensión en el pago. Cualquier intento de buscar alguna victoria dentro de este memorándum es ridículo.

De la misma forma ridículo es cualquier intento de buscar excusas. Los defensores del acuerdo dicen que el pueblo no estaba preparado para la ruptura. La realidad es por completo la contraria. La clase obrera  desafió el terrorismo mediático y, siendo consciente de todos los peligros, eligió el NO y la confrontación directa con los acreedores. No es verdad que la fuerza y el impulso del movimiento no fueron suficientes. Al contrario, fue el gobierno el que puso freno a su fuerza e impulso.

El gobierno, con SYRIZA a la cabeza, asumió votar y aplicar un nuevo ataque en contra de los trabajadores y desempleados. Se comprometió con el proyecto de estabilización y recuperación del capitalismo griego, un proyecto para los intereses de los banqueros, de los armadores e industriales, tanto nativos como europeos. Con esta decisión suya, el gobierno pasa por completo al otro lado de la barricada, y encontrará al movimiento enfrente, como también lo encontraron los anteriores gobiernos que se entregaron a los memorándums.

Por esta razón el gobierno SYRIZA-ANEL ya está en el aire. Sangrando y alejado de su propia base, en la práctica ya gobierna en coalición con los viejos partidos burgueses del memorándum, independientemente de la típica forma de gobierno reformista. Es ya un gobierno con una fecha de caducidad en un breve espacio de tiempo.

La trayectoria que siguió SYRIZA no es casualidad, ni constituye tampoco una sorpresa. Es el fatídico resultado de una consolidada estrategia de colaboración de clase, que funciona siempre en beneficio del poder, de los capitalistas. Es el resultado de la lógica de la “unidad de la patria” y del “bien del país”, de un país dividido en sectores de clase irreconciliables.

Ha sido completamente esperado a lo que llevaría el respeto absoluto a la UE, a las instituciones del estado y a la propiedad capitalista. Igual altamente previsible el hecho de que no puede haber gestión progresista de un capitalismo en fase de crisis caníbal, y que finalmente cualquier proyecto de gestión no puede más que ser no sólo burgués, sino además comprometido con el memorándum, es decir, un proyecto de redistribución de la plusvalía generada en beneficio del capital a través del estado.

SYRIZA no podía concebir otra salida. Ni es capaz su ala izquierda de proyectar una alternativa. La Plataforma de Izquierdas no estuvo a la altura de las circunstancias, dividida, sin plan B ni principios. En la votación del Viernes, excepto 2 diputados del sector trotskista que votaron en contra, los restantes disidentes se abstuvieron, se ausentaron o votaron SÍ, demostrando otros desacuerdos. En la votación del Jueves, los 32 NO (más las 6 abstenciones), fueron acompañados de juramentos de lealtad a la unidad de SYRIZA y  a la estabilidad del gobierno, lo que ciertamente nadie se cree.
Dan así a la dirección de Tsipras los márgenes para romper y manejar una oposición interna pusilánime. No hay duda de que SYRIZA tendrá también otras brechas en su base electoral, en sus miembros y entre los mismos diputados. Pero es la hora de que todos y cada uno acepte su responsabilidad. Cada SÍ significa pasarse al bando rival y contra la clase trabajadora. El ausentarse y la abstención es complicidad. La lealtad al gobierno del 3º memorándum es la sumisión a las políticas del memorándum y la “crítica” a su apoyo es el apoyo acrítico a la asteridad.

¿Hay otro camino? Por supuesto que lo hay: la vía de la ruptura con el sistema, con el capitalismo. Esto significaría un inmediato enfrentamiento con los acreedores, la suspensión del pago de la deuda y cancelación unilateral, la ruptura y desvinculación de la eurozona y la UE en el marco de una política anticapitalista e internacionalista. Significaría la nacionalización de los bancos y la apertura de sus cuentas para controlar los movimientos de capital.

Significaría también meter la mano en la propiedad privada y en los medios de producción y que se nacionalizaran las grandes empresas, sin indemnización. También significaría el control obrero en los bancos, las empresas, el comercio exterior y las decisiones del estado. Significaría la autoorganización en los centros de trabajo, en las escuelas, en los barrios. Todas estas tareas son hoy más entendibles y factibles que nunca.

La lucha por el NO, a pesar de la humillación sufrida al día siguiente por SYRIZA, ha dejado una herencia muy importante.

Los partidos burgueses tradicionales no podrán recuperarse fácilmente de la bofetada, por mucho espacio que les proporcione el gobierno. La brecha en la estabilidad del sistema de explotación y opresión no está cerrada, porque objetivamente no hay terreno para su estabilización. Cualquier anuncio de salida de la crisis termina en pocos meses en una crisis todavía más profunda.

La clase obrera y los sectores oprimidos de la sociedad comprobaron cuál es su fuerza a través del combate por el NO. La perturbación de la normalidad capitalista durante este periodo, con los bancos cerrados, demostró que podemos vivir de otra manera y que los ricos tienen mucho más que perder que los pobres cuando todo se pone del revés. El miedo cada vez va a ser menor.

La experiencia internacionalista de la solidaridad en todo el mundo ha sido una lección impactante. En cuestión de días, los trabajadores y la juventud se movilizaron a favor del NO de clase en decenas de países. Es evidente que allí se encuentran nuestras alianzas en la lucha y al día siguiente, si el asedio imperialista y capitalista estalla, y no en cualquier alianza con otros bloques imperialistas, como EEUU y Rusia.

Hoy tenemos que dar claramente la señal de continuidad de la lucha. Tenemos que dar claramente el mensaje de que podemos vencer y derribar todas las medidas, aunque las primeras se votaron en procedimiento de urgencia. Con huelgas, manifestaciones y ocupaciones podemos evitar los recortes y privatizaciones. No podemos dejar que Nueva Democracia, el PASOK y El Río vuelvan a levantar la cabeza. Podemos aplastar definitivamente a Amanecer Dorado y no permitir que se aproveche del movimiento del NO de los sectores populares.

La izquierda anticapitalista alrededor de ANTARSYA, a pesar de sus deficiencias, protagonista del NO, tiene un papel esencial que jugar contra el nuevo memorándum. Tendrá que nadar en una corriente combativa amplia y trabajar por la creación de un frente unitario de lucha que cuente con todas las organizaciones revolucionarias, desde la izquierda anticapitalista hasta los anarcosindicalistas y algunos sectores del espacio anarquista. Tendrá que enfrentarse a la burocracia sindical, que llegó a altas cotas de deshonra pidiendo el SÍ.

Pero al mismo tiempo también ANTARSYA tendrá que proyectar su propia propuesta política, la de la ruptura revolucionaria con el capitalismo. Esto significa que necesita mantener su independencia organizativa y política y trabajar en la elaboración de un proyecto revolucionario actual y comprensible.

El tajante NO y la oposición a la UE y al euro es la base completamente necesaria para un frente de movimiento y lucha, sin embargo no es base suficiente para una alianza. Cualquier reflexión sobre la autodisolución de ANTARSYA en cuerpo más amplio, con un programa mínimos anti-UE y memorándum, justo en el momento en que atrae a los sectores más combativos del NO, sería completamente desastrosa.

Las experiencias internacionales de partidos que pusieron sobre la base simplemente y sólo la oposición a la austeridad y al neoliberalismo, incluso de la UE, son amargas y didácticas: sin un programa anticapitalista de conjunto, los partidos antineoliberales fueron conducidos rápidamente a la capitulación y gestión. Muchos de los diputados de SYRIZA, además, empezaron en posiciones antineoliberales, incluso anti-UE, para acabar unos meses más tarde votando SÍ o abstención al memorándum.

Los sectores más conscientes del movimiento esperan de ANTARSYA un plan de acción, un proyecto que no se limite a una descripción abstracta del día siguiente, sino que indique cómo podemos ganar y con qué perspectiva. Que no hable en nombre del “país” en general y de forma vaga, porque cada paso en la retórica de la patria y de la unidad nacional es un paso hacia la capitulación, sino en nombre de los trabajadores, de los desempleados y oprimidos, en su lucha irreconciliable con el resto del “país”, la burguesía y sus aliados. Un programa no técnico sino de clase.

Sólo de esta forma revertiremos los memorándums y crearemos las condiciones para derribar al gobierno desde la izquierda. Es necesaria ya una amplia coordinación del movimiento y estructuras de coordinación en todas partes. Sólo así será posible una izquierda anticapitalista y revolucionaria independiente.


OKDE-SPARTAKOS: ELLOS NO NOS ASUSTAN, REFUERZAN NUESTRA RABIA

Comunicado por el juicio de los detenidos el 15 de Julio
Hoy 28 de Julio terminó el juicio contra los 7 detenidos el 15 de Julio. A pesar de la acusación perforada y de las múltiples contradicciones de la policía/ testigos de la acusación, sólo 4 de los acusados han sido absueltos, mientras los 3 restantes ha sido condenados con una severidad sin precedentes, sin atenuante para alguno de los 3 y el máximo período posible de detención: los 3 años. El proceso de apelaciones ya ha comenzado.

Entre aquéllos que han sido absueltos está nuestro compañero Manthos Tavoularis, presidente del sindicato de trabajadores de la librería de Atenas, quien había sido detenido en el intento de proteger a sus compañeros de trabajo de las fuerzas de represión.

La severidad del tribunal se ha encarnizado sobre las penas de los 3 militantes que han sido condenados. El único trabajador inmigrante, N.L., recibió la pena más dura, evidentemente como castigo ejemplar del “gobierno de izquierda” a todos inmigrantes que se atreven a  organizarse y manifestarse. El trabajador y miembro de OKDE-Spartakos y ANTARSYA Mihalis Goudoúmas, también condenado, como ejemplificación y castigo de aquella izquierda que se encuentra en la primera línea contra los memorándums, independientemente de su procedencia. El último militante y miembro de diversas redes de solidaridad en su barrio, G.K., fue condenado, porque la solidaridad está en las antípodas del individualismo y el canibalismo social que conduce a la mayoría afectada el gobierno SYRIZA-ANEL.

Y durante los tres días de desarrollo de este juicio-parodia, los testigos de la acusación y sus compañeros y amigos policías han estado presentes, para crear un clima de terror y miedo tanto a los testigos de la defensa como a sus compañeros solidarios. Las objeciones de los abogados de la defensa cayeron en el vacío, mientras que por otro lado eran pocas las veces que  la “camarilla de amigos” del fiscal y de los testigos de la acusación fueron apercibidas por el juez, al mismo tiempo las pruebas de los testigos de la defensa no fueron tomadas en cuenta, así como las 83 resoluciones de sindicatos, organizaciones políticas y sociales de todo el mundo y 2700 firmas y manifestaciones públicas de solidaridad.

El gobierno de coalición y del memorándum SYRIZA-ANEL, marchando fielmente tras los pasos de sus predecesores, demuestra que no puede aplicar nuevas medidas de destrucción social contra los trabajadores y sectores populares y completar la perversión golpista del masivo NO de clase, sin recurrir a la forma extrema de predominio social: la violencia y represión policial-estatal. El gobierno tiene una plena responsabilidad política, no sólo sobre las detenciones palizas y torturas a los 7 detenidos, sino también sobre la condena de los 3 militantes.

La doctrina “fuego a discreción” y “detenciones en masa” no es exclusividad sólo de los gobiernos anteriores. La policía de Dendias (exministro de Interior del gobierno de Nueva Democracia-PASOK) no tiene nada que envidiar a la policía de SYRIZA-ANEL y a la dirección política de Panousis. Como ha declarado un acusado en su defensa: “Nos golpeaban y comentaban entre ellos que no se lo habían pasado tan bien desde 2012”. El estado y su represión continúan y sus responsabilidades políticas atraviesan no sólo el gobierno sino también cualquier organización y miembro de SYRIZA, que se ha negado a solidarizarse y denunciar a su partido. La solidaridad a la carta no tiene lugar ni en nuestra izquierda ni en el mundo que queremos construir.

El gobierno disipa cada día las últimas falsas ilusiones en relación a sus intenciones en contra del movimiento. Vota un nuevo memorándum en admirable colaboración con los partidos burgueses, los poderes mediáticos establecidos, el capital nacional y europeo, la UE y el FMI. Ha elegido el ataque, “liberando” y activando los conocidos mecanismos de represión, teniendo y marcando como objetivo sistemático a jóvenes, trabajadores, sindicalistas y organizaciones políticas y colectivos que dieron todos estos últimos años la batalla contra los memorándums y los planes de austeridad y autoritarismo, que pusieron sus fuerzas por el NO en el referéndum, que luchan por la emancipación de la mayoría trabajadora y su liberación del infierno capitalista.

El compromiso irreversible del gobierno poniéndose al lado del mundo político burgués y del capital ni nos sorprende ni nos asusta. Quienes piensen que pueden condenar a los trabajadores, a la juventud y a los inmigrantes a la pobreza y a la violencia, nos encontrarán siempre frente a ellos y correrán la suerte de los gobiernos anteriores.

Hagan lo que hagan, por muchos juicios que nos apliquen y falsas acusaciones que nos echen a las espaldas, nosotros estaremos en la calle. OKDE-Spartakos, después de haber estado en la primera línea de batalla tantos años, no va a achantarse con juicios amañados ni  resoluciones judiciales.

Estuvimos y vamos a seguir en la primera línea, en contra del gobierno SYRIZA-ANEL y de su memorándum como de cualquier gobierno que aplique tales políticas, por la defensa de los intereses de los trabajadores.


Estuvimos y vamos a seguir en la primera línea, para detener y acabar con toda explotación y opresión. ¡Estuvimos y vamos a seguir en la primera línea de combate hasta vencer!

lunes, 27 de julio de 2015

COMUNICADO DE YENIYOL: DAESH ASESINA LA SOLIDARIDAD REVOLUCIONARIA.

¡Condenamos la barbarie yihadista y la política guerrera del AKP!

Más de treinta jóvenes revolucionarios perdieron la vida tras el atentado terrorista perpetrado por la organización terrorista autodenominada Daesh (Estado islámico) en la ciudad de Suruç, en la frontera de Siria. Manifestamos todas nuestras condolencias a las familias, amigos y camaradas de las víctimas.

Este lunes 20 de Julio de 2015 un grupo de trescientos jóvenes se disponían a cruzar la frontera para participar en la reconstrucción de la ciudad kurda de Kobane, destruida durante la heroica resistencia de la población local, del PYD y de las milicias YPG-YPJ, así como de combatientes voluntarios venidos de todas partes. Dentro de la campaña de apoyo organizada por la Federación de asociaciones de las Juventudes Socialistas, cargados de juguetes, productos sanitarios, latas de pintura, libros y películas, estos estudiantes iban a contribuir a la reconstrucción de edificios, parques y escuelas.

Es este sentimiento inquebrantable de solidaridad internacionalista con los kurdos de Kobane el que ha sido el objetivo de Daesh y no “Turquía”, según pretende el primer ministro Davutoglu. Es su guerra contra el PYD, contra la que está perdiendo en Siria, que la organización terrorista trata de exportar sobre el territorio turco con este atentado , así como con las explosiones en el mitin final de campaña del HDP (Partido Democrático de los pueblos) en Diyarbakir.

¿Pero cómo se pueden no ver en este caso las consecuencias de la política exterior del AKP de Erdogan, que quiere a toda costa hacer caer al régimen de Damasco, apoyando coyunturalmente a uno u otro grupo yihadista para extender su hegemonía en Oriente Medio? Recordemos los camiones llenos de misiles y armas pasando a Siria bajo el control de los servicios de inteligencia, hospitales a disposición de los heridos de Daesh. Acordémonos de la alegría apenas ocultada del presidente Erdogan cuando declaraba que “Kobane está a punto de caer”.

¿Acaso no era Davutoglu quien proclamaba, cuando todavía era ministro de asuntos exteriores, que Daesh podría ser vista como una estructura radical pero que eran “el descontento y la indignación anteriores” los que han provocado esta reacción? Todavía hace un mes que la prensa del AKP anunciaba, refiriéndose a los recursos militares, que “el PYD es más peligroso que Daesh”. ¿Y finalmente cómo olvidar la fotografía que mostraba la sonrisa de confianza del terrorista yihadista durante su detención por la policía turca?

Frente a la barbarie yihadista y sus colaboradores, opondremos las sonrisas llenas de valor y portadoras de esperanza que estos jóvenes revolucionarios, asesinados de camino a Kobane, nos han legado. Es continuando su combate lo que nos hará vivir el espíritu de solidaridad que los animaba.

¡Por el derecho a la autodeterminación del pueblo kurdo!
¡Viva la solidaridad internacionalista!
Daesh asesino, AKP colaborador.
Yeniyol, sección turca de la IVª Internacional.


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domingo, 26 de julio de 2015

Tsipras capitula frente a la Troika El acuerdo Tsipras-Troika pone a Grecia bajo tutela de la UE Combatir ese acuerdo y proponer una alternativa anticapitalista a la austeridad


La nota que a continuación publicamos está inspirada ampliamente de una nota realizada por compañer@s de las plataformas 3 y 5 del comité ejecutivo del NPA.


Una semana después de la victoria del NO en el referéndum en Grecia, Tsipras ha aceptado un acuerdo aún peor que el que fue rechazado por el pueblo griego. ¿Cómo se ha podido llegar a esta situación? ¿Qué perspectivas hay que poner sobre la mesa?

El contenido del acuerdo del 13 de julio

El acuerdo del 13 de julio surge de las propuestas de Tsipras del 9 de julio (ver más abajo), pero endureciéndolas considerablemente.

Ha sido fijado un calendario acelerado para la votación de las primeras contrarreformas: de aquí al 15 de julio, el parlamento griego tendrá que votar el aumento del IVA, medidas sobre las jubilaciones, y una regla de reducción automática del gasto público en caso de «pasarse» con respecto al tope de excedente primario fijado.

Más allá de las medidas propuestas por el gobierno griego el pasado 9 de julio, el gobierno tendrá entre otras cosas que tomar medidas suplementarias con respecto a las jubilaciones, liberalizar aún más el mercado de los productos (abrir los domingos, desregulación de las profesiones protegidas, etc.), privatizar el operador eléctrico (ADMIE) y facilitar los despidos colectivos.
Pero eso no es todo. Más allá de las medidas suplementarias, el acuerdo del 13 de julio pone sobre todo a Grecia bajo tutela y esto se traduce en que:

- Un fondo, supervisado por las instituciones europeas, estará encargado de privatizar 50 mil millones de activos públicos. Se trata de un descuartizamiento del país, teniendo en cuenta que los gobiernos anteriores «sólo» habían privatizado 5 mil millones de activos. Los ¾ del montante de las privatizaciones servirán para pagar la deuda, sólo ¼ podrá servir para la inversión.

- La administración griega se verá «despolitizada» «bajo el control de la Comisión europea»; una propuesta de ley tendrá que ser presentada de aquí al 20 de julio.

- El gobierno griego tendrá que someter y tener el acuerdo de la Troika antes de poder someter al parlamento propuestas de ley sobre cuestiones importantes.

- El gobierno griego tendrá que modificar las leyes votadas desde enero y contrarias al acuerdo del 20 de febrero (salvo la ley sobre la crisis humanitaria).

- La lógica del acuerdo es la siguiente: el gobierno tendrá que demostrar que respeta sus compromisos para poder obtener nuevos préstamos.

Ninguna anulación parcial de la deuda («haircut») ha sido acordada: “La cumbre de la zona Euro insiste en que no se puede proceder a ninguna exoneración nominal de la deuda”. Ninguna reestructuración de la deuda (mediante diversos mecanismos) ha sido acordada. El acuerdo estipula simplemente que eventualmente futuras medidas podrán ser discutidas, y que éstas estarán de todos modos condicionadas a la puesta en marcha integral de las órdenes de la Troika (BCE-FMI-Comisión Europea). Mientras tanto, el gobierno se compromete a pagar íntegramente y en su debido tiempo a los acreedores.

Este acuerdo es, por tanto, peor que la propuesta de los acreedores que fue sometida en referéndum el pasado 5 de julio. Se le añade efectivamente una puesta bajo tutela humillante a Grecia.

¿Por qué Tsipras acepta hoy un acuerdo peor que el que rechazó hace algunos días?

Desde su elección, Tsipras ha adoptado una estrategia que sólo podía conducirle al desastre que conocemos hoy. En efecto, ni tan siquiera rechazando la posibilidad de 

considerar una ruptura con la Troika, se ha condenado a ceder cada día un poco más. Mediante el acuerdo del 20 de febrero, renunciaba a toda medida unilateral y por tanto renunciaba a intentar aplicar su programa. Desde entonces, la Troika ha asfixiado a Grecia dejándole de prestar dinero mientras que Tsipras seguía pagándole a los acreedores. A finales de junio, incluso después de haber hecho una propuesta que integraba la casi totalidad de las exigencias de la Troika, ésta seguía pidiendo más. Tsipras lo rechazó entonces, pero, en lugar de romper con la Troika, llamó a un referéndum, indicando que una victoria del NO le permitiría doblegar a la Troika y obtener un mejor acuerdo.

A pesar de la victoria del NO, la relación de fuerzas era cada vez más desfavorable para Tsipras. En efecto, la Troika asfixió la economía griega cortando la liquidez de los bancos griegos. Los bancos tuvieron que cerrar, se limitó la retirada de dinero y empezó un martirio para l@s grieg@s. Rechazando la posibilidad de considerar un plan B, y con la economía griega hundiéndose, Tsipras sólo podía acabar suplicando a sus verdugos clemencia. Y por supuesto, éstos no le hicieron ningún regalo, exigiendo entonces lo máximo.

Del referéndum del 5 de julio al acuerdo del 13 de julio

Después de la victoria del NO el pasado 5 de julio, las cosas han ido muy rápidas. Al día siguiente, Tsipras organizó la unión nacional alrededor de una nueva propuesta para los acreedores que recogía en su conjunto el contenido de lo que había sido rechazado por los grieg@s. Varoufakis fue despedido (sabemos hoy que había propuesto tomar medidas unilaterales, por ejemplo requisando el banco central griego: pero ni hablar de poner en tela de juicio las decisiones de la Troika. Aún así la sanción fue inmediata). También el lunes 6 de julio, una declaración común fue firmada por Syriza y los partidarios del SI; y el gobierno griego mandó el mismo jueves una propuesta coescrita con los consejeros de Hollande, que iba mucho más lejos que la última propuesta griega del 22 de junio. El plan de austeridad griego ascendía entonces a 13 mil millones en lugar de los 8 mil millones anteriores. Las medidas contra las jubilaciones eran endurecidas, las medidas contra los más ricos suavizadas, tal y como exigía la Troika. Y Tsipras sólo mostró resistencia en la cuestión de la reducción de los gastos militares...

Tsipras justificó este giro en base a las dos concesiones o promesas realizadas por los acreedores. La primera fue un plan de inversión de 35 mil millones de euros, que en realidad ya estaba previsto por la Comisión Europea, y que consistía únicamente en desbloquear unos fondos estructurales y agrícolas europeos actualmente congelados por Bruselas. La segunda concernía la reestructuración de la deuda. Hoy, podemos constatar que Tsipras no ha conseguido ninguna de esas dos concesiones.

Hollando saludó inmediatamente el plan de Tsipras del que era coautor...Pero como era de esperar, el Eurogrupo del sábado 11 de julio quiso aprovecharse de su posición de fuerza para obtener concesiones suplementarias de Tsipras. Desde el principio de la reunión, el presidente del Eurogrupo Dijsselbloem explicó que las reformas presentadas por el gobierno griego “no eran suficientes” para considerar un acuerdo sobre la reanudación de la ayuda internacional a Atenas. Fue apoyado por el ministro de finanzas alemán Schäuble. Éste propuso entonces un plan de puesta bajo tutela de Grecia que consistía en la transferencia de 50 mil millones de activos públicos griegos en un fondo gestionado por la UE que acabaría privatizándose para pagar la deuda griega; la puesta bajo tutela de la Comisión Europea a la administración griega; y recortes automáticos de los gastos públicos para alcanzar el límite del déficit público. En el caso de no aceptarse dicho plan, Schäuble proponía una salida de Grecia del euro durante 5 años. Podemos ver hoy que las propuestas de Schaüble están en su mayoría recogidas en el acuerdo firmado el lunes. Lo único obtenido por Tsipras es la localización del fondo de gestión de los activos públicos en Grecia...pero este fondo estará supervisado por la Troika.

¿Qué posicionamiento por parte de la izquierda de Syriza?

En la noche del viernes 10 al sábado 11 de julio, el parlamento autorizó masivamente a Tsipras para seguir con las negociaciones con la Troika en base a esas propuestas. Todos los partidarios del SI en el referéndum votaron a favor de las propuestas de Tsipras. En cuanto a l@s diputad@s de Syriza, sólo 2 votaron en contra, de los cuales se encuentra la diputada Gaitani del grupo DEA. L@s diputad@s de la plataforma de izquierdas votaron a favor (en su mayoría) o se abstuvieron. La izquierda de Syriza criticó el plan de Tsipras, defendiendo una salida del euro, una nacionalización de los bancos, y la anulación de la parte más grande de la deuda...pero rechazó bloquear la firma de un acuerdo odioso. L@s diputad@s de la izquierda de Syriza (salvo dos) mantuvieron, por tanto, su apoyo al gobierno al mismo tiempo que criticaban las propuestas que iban a conducir al acuerdo del 13 de julio. Lafazanis, principal dirigente de la plataforma de izquierdas (él se abstuvo), resumió el posicionamiento de dicha plataforma de la siguiente manera:“apoyo al gobierno pero rechazo apoyar un programa de austeridad”. Mientras que Primikiris, otro dirigente de la izquierda de Syriza (él votó a favor) explicaba:“Hemos decidido, como corriente, votar a favor, no a favor del plan en sí sino a favor del gobierno para que siga negociando”. En lugar de organizar inmediatamente la resistencia, los principales dirigentes de la plataforma de izquierdas han dejado a Tsipras hacer y deshacer y han contribuido a desorientar a la base de Syriza.

Desde el anuncio del acuerdo el lunes por la mañana, cada vez más diputad@s expresan su malestar y su rechazo al acuerdo, pero la incertidumbre se mantiene en cuanto a su posicionamiento exacto (abstención o voto en contra). L@s que son cercan@s a Tsipras amenazan con represalias para acallar a un máximo de recalcitrantes: Stathakis, el ministro de Economía, ha indicado que l@s diputad@s que no respeten la disciplina deberían ser expulsados del partido. Lafazanis ha indicado que no votaría a favor del acuerdo, sin precisar si se abstendría o si votaría en contra, insistiendo en que quiere permanecer en 

el gobierno (Kammenos, el dirigente de ANEL, la derecha soberanista, tiene la misma posición). El martes 14 de julio, apelaba a Tsipras para que diera marcha atrás y rechazara el acuerdo. Hace falta una presión brutal para que una mayoría de diputad@s de Syriza se oponga al acuerdo y rompa con el gobierno. A corto plazo, es posible un gobierno de unión nacional que reagrupase a l@s partidari@s del acuerdo (la derecha de Syriza y tod@s l@s partidari@s del SI en el referéndum) pero sería de inmediato rechazado por ilegítimo.

Sectores de la izquierda de Syriza hacen un llamamiento claro para oponerse al acuerdo y a favor de la movilización. Kouvelakis indica que se trata de una “capitulación total e incondicional” de Tsipras. La juventud de Syriza ha llamado a la movilización el lunes por la noche, y hemos podido ver a números@s jóvenes de Antarsya y de Syriza manifestarse junt@s en Atenas. La respuesta está en marcha...

¡Movilización en Grecia y en el resto de Europa contra el acuerdo Tsipras-Merkel-Hollande!

La traición de Tsipras ha provocado la indignación de números@s grieg@s. Desde ya, sectores de Syriza hacen llamamientos a la movilización contra el acuerdo. También es el caso del KKE, y de nuestr@s compañer@s de Antarsya. El viernes 10 de julio, entre 8000 y 20 000 manifestantes se han opuesto a las propuestas de Tsipras. El domingo por la noche, una concentración más modesta convocada por Antarsya tuvo lugar en Atenas. También tuvieron lugar concentraciones el lunes por la noche.

La principal confederación del sector público (ADEDY) llama a la huelga el miércoles 15 de julio durante la votación del acuerdo en el parlamento griego. Es también el caso del sindicato de los trabajadores municipales (POE-OTA). Lo que está en juego hoy es desbordar todos los sectarismos y que todas las fuerzas del movimiento obrero (KKE, Antarsya, izquierda de Syriza, sindicatos, comités populares...) se unan para construir un gran movimiento de huelga para bloquear el acuerdo de la vergüenza.

Nos solidarizamos completamente con esas movilizaciones en Grecia, y tomamos iniciativas para construir movilizaciones en nuestros respectivos países sobre la base del rechazo al acuerdo. Este acuerdo debe ser rechazado en el Estado Español y en Grecia.

¿Qué alternativa a la austeridad y la puesta bajo tutela de Grecia?

PODEMOS y Pablo Iglesias han salido ya apoyando el acuerdo de Tsipras con la Troika afirmando que era: “tristemente lo único que se podía hacer”. Se han limitado a señalar con el dedo a la mala Alemania. Están demostrado de esa forma hasta que punto su posición anti-austeridad es compatible con su apoyo a políticas de austeridad terribles, bajo la excusa de que había que llegar a un acuerdo sí o sí y que el Grexit era lo peor que les podría pasar a l@s grieg@s. Iñigo Errejón ha insistido en que: “nosotros (PODEMOS) apoyaríamos lo que apoye el Parlamento griego y seríamos respetuosos con lo que apoyaran ellos". 

Lo que ocurre en Grecia muestra el callejón sin salida en el que se encuentran l@s anti-neoliberales. A falta de querer romper con el capitalismo y sus instituciones, se condenan a aplicar las mismas políticas que los liberales. Es esencial, en solidaridad con l@s anticapitalistas grieg@s, que vayamos popularizando una vía alternativa. Ya que la austeridad no es una fatalidad y la movilización podrá desarrollarse siempre y cuando l@s trabajador@s estén convencid@s de que existe una alternativa.

Esa alternativa pasa por la ruptura con la Troika y con las instituciones del capitalismo. Frente a la intimidación del pago de la deuda, contraponemos la anulación de la deuda. Frente al poder patronal, contraponemos la nacionalización de los bancos y de las empresas estratégicas bajo control de l@s trabajador@s. Frente a la dictadura del BCE, contraponemos la expropiación del banco central y el control de l@s trabajador@s sobre la moneda y los intercambios exteriores. Hoy más que nunca, debemos defender esas perspectivas para no dejar el campo libre a la desesperanza y a los fascistas.

Aquí como en Grecia quieren acabar con nosotr@s. ¡No podemos permitirlo!

Editorial de la revista de IZAR (julio-Agosto)

El pasado 13 de julio, el primer ministro Tsipras daba su visto bueno para el acuerdo entre su gobierno y la UE. El 15 de julio, ese mismo acuerdo fue adoptado por los diputados. Una semana antes sin embargo, el 61% de los votantes en Grecia habían rechazado nuevas medidas de austeridad durante el referéndum convocado por el propio Tsipras.

Ese nuevo memorándum es un nuevo ataque sangriento para l@s trabajadorxs y la juventud.
Por mucho que el primer ministro intente convencer de que ha hecho eso para evitar un nuevo drama económico, ¿quién puede creérselo a estas alturas? Tsipras ha pasado de la consulta popular que él mismo había organizado, renegando de todas sus promesas, prefiriendo incluso negociar con el FMI, el banco central y la comisión europea, hasta el punto de acabar serviendo en bandeja a la clase trabajadora griega a sus depredadores. Y es que ese nuevo acuerdo es aún más agresivo que los anteriores. Para acceder a la petición de Grecia de un nuevo préstamo, los gobiernos europeos, encabezados por los de Hollande y Merkel, se han ensañado: para devolver el dinero, Grecia va a tener que realizar nuevos recortes. Este tercer memorándum rima con desempleo, reducción de salarios, de escuelas, de sanidad y de viviendas. Tendrá como consecuencia aún más gente pidiendo por las calles, más enfermos que no puedan ser atendidos, más pobres que ya no tienen donde vivir ni qué comer, gente a la que la miseria conduce incluso al suicidio.

Amas de casa, docentes, trabajadorxs del puerto del Pireo o de Tesalónica, parad@s, estudiantes, ninguno de éstos es responsable de esta maldita deuda. Los responsables de esa deuda, son los armadores griegos exentos de impuestos sobre los beneficios, que tienen domiciliadas sus cuentas en Suiza a unos niveles que alcanzan varios miles de millones de euros. Es la iglesia ortodoxa, que al esconder alegremente la totalidad de su patrimonio, se beneficia en cambio de regalos fiscales sin publicar, además, nunca sus cuentas. Y por supuesto son los bancos los que han, en primer lugar, inundado Grecia de un sin fin de liquidez prestando a las empresas, a los particulares, al Estado griego. Resultado : 500 mil millones de euros para que se “recuperasen” a cambio del pago y de la devolución con creces a nombre de los Estados y por tanto de las poblaciones.

El impasse de las políticas reformistas
La política de Tsipras que consistía en negociar con la UE, en suplicar a las burguesias francesas y alemanes no servía de nada. Al no querer romper con el capitalismo y sus instituciones, se ha condenado a aplicar la misma política que los liberales. En Grecia, no hay otra vía que la anulación de la deuda, la expropiación de los bancos y de las empresas estratégicas, la apertura de los libros de cuenta con el fin de que l@s trabajadorxs impongan su control y se hagan con todas las riquezas indispensables para satisfacer las necesidades sociales. Esas medidas no serían evidentemente compatibles con la política de la UE pero serían sobretodo incompatibles con el orden capitalista, se encuentren dichas instituciones en Atenas o en Bruxelas. Sólo la movilización de la clase trabajadora y de las clases populares  de Grecia puede imponer un programa anticapitalista como ese.

¡Basta de asuteridad, basta de represión !
El 15 de julio por la noche, miles de manifestantes se concentraron delante del Paralemento para seguir clamando su NO a la austeridad y a sus consecuencias para l@s trabajadorxs y la juventud. Tsipras y su gobierno han dejado las cosas claras : por un lado, acuerdos con los rapaces de la finanza y de los gobiernos supeditados a éstos, y por otro lado, la policía antidisturbia, las detenciones, las palizas a manifestantes que se movilizan. 14 de los cuales se enfrentan a entre 3 meses y 3 años de cárcel. Todo nuestro apoyo a es@s sindicalistas y militantes detenid@s hasta conseguir la anulación de todos los cargos. Sean cuales sean los supuestos matices, los Hollande, Rajoy y Merkel forman una coalición bien unificada contra la clase trabajadora sea de donde sea.

Por ello, nuestra solidaridad más concreta debe centrarse aquí en luchar contra la política antisocial de Rajoy y a partir de septiembre, demostrarle -sin esperar a las elecciones generales- que nosotr@s tampoco queremos su austeridad.