lunes, 16 de mayo de 2016

Cine forum IZAR. Martes 17 de mayo a las 22h en el Entresuelo. "Sacco y Vanzatti" de G. Montaldo.

Este mes desde Izquierda Anticapitalista Revolucionaria (IZAR) de Granada os invitamos a la proyección de la película "Sacco y Vanzetti" de G. Montaldo que tendrá lugar el martes 17 de mayo a las 22h en el Pub Entresuelo.

"Sacco y Vanzetti" cuenta la historia real de Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, dos italianos que emigraron a los EEUU de América a principios del siglo XX. Ambos tenían ideología anarquista y acudían a reuniones sindicalistas obreras.

Sacco y Vanzetti es un película de 1971 dirigida por Giuliano Montaldo y protagonizada por Gian María Volonté y Riccardo Cucciolla. Rosanna Fratello recibió la Cinta de Plata por su interpretación del papel de la esposa de Sacco, Rosa Sacco. En la competencia en el 24º Festival de Cannes, le valió el premio de interpretación masculina al Mejor Actor a Riccardo Cucciolla. La película, de acuerdo con el testimonio de su director, ha contribuido significativamente a la revisión del proceso histórico, a airear como se aplicaba la justicia y la mala conducta intencional de los jueces, y a dar a conocer este caso olvidado a la opinión pública de EE.UU. y de fuera del mismo. Fue una de las primeras películas que trató de los fallos judiciales dolosos por motivación política. Este film muestra a la prefección la violencia del estado contra la clase trabajadora que decide enfrentarse a él y los intéreses de clase que éste defiende.

Cuando se proyectó en Italia en un cine por primera vez en el centro de Roma, sufrió un ataque incendiario.

viernes, 13 de mayo de 2016

Hoja quincenal nº9. 26J: IZAR ante las elecciones generales. Estas elecciones tampoco cambiarán nuestras vidas.

¿Qué novedades para el 26J?

La “gran novedad” anunciada a bombo y platillo es el acuerdo entre PODEMOS e IU. Ponemos comillas dado que ambas formaciones estaban ya en unas claves políticas muy parecidas antes del 20D así como durante los 4 meses de negociación en las que ambas organizaciones tuvieron claro su apoyo al PSOE e incluso su implicación en un gobierno de coalición en lo que se refiere a PODEMOS.

Para el 26J, han decidido plasmar esos acuerdos en una coalición electoral. Y para ello, han firmado un documento titulado “Cambiar España: 50 pasos para gobernar juntos” en el que recogen algunas de las medidas que en su día estuvieron dispuestos a abandonar para conformar gobierno con Pedro Sánchez en torno a cuestiones sobre el salario mínimo o la jubilación. Esta es la política llevada a cabo por la dirección de PODEMOS y de IU. Un día hablo de derogación de las reformas laborales de ZP y de Rajoy o del “pensionazo” y otro, me limito a hablar de la reforma del PP o de mantener la jubilación a los 67 años reduciendo la incrementación del salario mínimo. Todo depende de lo que esté en juego.

Cuanto más cerca estén de tocar poder, más se acercan programáticamente al PSOE. Buscando esa lógica, PODEMOS ha ido dejando de lado el no pago de la deuda, la prohibición de los despidos en empresas con beneficios o la nacionalización de los sectores estratégicos. Algo parecido le ha pasado ahora a IU. Por tal de llegar a un acuerdo con PODEMOS, el acuerdo firmado ha obviado cuestiones como la República, la salida de la OTAN o la recuperación por el sector público de empresas privatizadas a la vez que insistían enacordar con las autoridades europeas una nueva senda de reducción del déficit público” y en “reformar el artículo 135” que obliga a pagar la deuda. Toda una declaración de intenciones si en algún momento tienen que volver a negociar con el PSOE. En cuanto al derecho a decidir, hablan de aprobar la convocatoria de un referéndum "con garantías" en Catalunya lo cual significa en la práctica reformar la Constitución para que se pueda celebrar dicho referéndum. Lo cual significa en otras palabras meterlo en el baúl de los recuerdos ya que sólo se puede reformar la Constitución con ⅔ de las cortes. Parece obvio que eso no va a suceder al menos que pensemos que PSOE, PP y C's vayan a pesar ⅓ del parlamento en un futuro próximo.

La coalición PODEMOS / IU: ¿una coalición para el “cambio”?

Sabemos esta nueva coalición va a despertar ilusión entre la clase trabajadora y la juventud al igual que ya pasara con las confluencias a nivel municipal en localidades como Madrid, Barcelona o Zaragoza. Sin embargo también sabemos que dicha coalición no va a responder a las legítimas aspiraciones de los que sufrimos la crisis.

A día de hoy no es posible defender los servicios públicos sin negarse a pagar la deuda de la misma forma que no es posible subir los salarios y defender el empleo digno sin enfrentarse a los intereses de los ricos. Es el balance de Grecia y de Syriza al igual que empieza a serlo de los “gobiernos del cambio” aquí en el Estado Español. No se puede estar en los dos bandos a la vez. O se está con los que son desahuciados o se está con los bancos que desahucian, o se está con los servicios públicos o se está con el pago de la deuda o se está con los trabajadores en huelga o se está con los empresarios que recortan sus salarios. No hay medias tintas. Eso es lo que está ocurriendo en Madrid, Barcelona o Zaragoza. “Gobiernos del cambio” que no se enfrentan a los intereses de los bancos y que en cambio sí lo hacen con los trabajadores en huelga del metro de Barcelona o de los autobuses de Zaragoza, a la vez que ningunean a las víctimas del franquismo.

En lo que se refiere a la coalición PODEMOS/IU, el camino tiene visos de ser muy parecido. Incluso en la relación con el PSOE, supuesta casta y partido del régimen hasta hace más bien poco. Mientras que Ada Colau y Manuela Carmena tontean cada vez más con el PSC y PSOE respectivamente para integrarlos en sus gobiernos respectivos, Pablo Iglesias y Alberto Garzón han dejado muy claro qué piensan hacer si los votos se lo permiten: gobernar de la mano del PSOE y votar la investidura de Pedro Sánchez al que incluso PODEMOS le ha propuesta ir en una misma candidatura para el Senado. ¿Así piensan enfrentarse a los ya anunciados 20 000 millones de recortes impuestos por la Troika? Ya hemos visto qué ocurre cuando desde organizaciones como IU se gobierna de la mano del PSOE. Recortes y más recortes, eso sí supuestamente de izquierdas. Este 26J ya sabemos qué van a hacer, antes de hacerlo. Ya sabemos qué votamos, a final de cuentas, si el 26J le votamos a PODEMOS / IU.

Ya está bien de hacer la política del mal menor.

En estas elecciones la presión reformista, como única salida a la crisis, va a seguir siendo muy fuerte. Sin embargo hay que empezar a elevar un discurso diferente al del mal menor. Un discurso diferente al del “gobierno del cambio” de la mano del PSOE. Un discurso diferente que ponga sobre la mesa la necesidad de enfrentarse a los intereses de los capitalistas, de la Troika, en definitiva de todos aquellos que han seguido acumulando las riquezas haya o no crisis. Para eso hay que proponer un programa de urgencia social que defienda el aumento de los salarios al mismo nivel que el coste de la vida, la prohibición de los despidos, la nacionalización de los sectores estratégicos bajo control de los y las trabajadores y usuarios, la apertura de todas las cuentas de los empresarios, el no pago de la deuda, la expropiación de las viviendas vacías en manos de los bancos, la reforma agraria, el reconocimiento del derecho de autodeterminación de los pueblos del estado español, el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo y la plena igualdad entre hombres y mujeres…

Para imponer un programa de estas características - que verdaderamente responda a las necesidades de la clase trabajadora y de la juventud - es imprescindible construir una correlación de fuerzas mediante la movilización y las huelgas. Las instituciones por sí solas no van a servir para eso y menos aún de la mano del PSOE. A día de hoy, es muy difícil asentar en el terreno electoral una alternativa al reformismo de PODEMOS y de IU. Sin embargo es necesario empezar a visibilizar de la manera más amplia posible otra salida que verdaderamente rompa con el régimen del 78 y sus instituciones y que se proponga construir otra sociedad en la que los y las trabajadoras, los que producimos las riquezas decidamos sobre todo: qué se produce, cómo y para qué y pongamos la sociedad a funcionar a favor de la inmensa mayoría.

Para ello, habría sido deseable en estas próximas elecciones generales una candidatura capaz de unificar al menos a la izquierda revolucionaria y anticapitalista del conjunto del Estado Esapñol independientemente de su tradición política, con el fin de interpelar a otros sectores como la izquierda radical independentista, activistas y sindicalistas que están resistiendo a los efectos de la crisis capitalista. Desde Izquierda Anticapitalista Revolucionaria (IZAR) lo hemos intentado pero sin éxito. Lamentamos que otras fuerzas de la izquierda revolucionaria no lo hayan visto de la misma manera. Seguiremos insistiendo en eso y sobretodo en unificar nuestra intervención en la calle con el fin de reforzar las movilizaciones que a buen seguro tendrán que darse después del 26J gobierne quien gobierne.

Por todo eso, IZAR ha decidido presentarse a las elecciones generales en aquellas provincias en las que esté en capacidad de recoger los avales, para introducir, también en el debate electoral, esta perspectiva. Sabemos que de aquí al 26J muchos trabajadores y jóvenes estarán pendiente del debate político electoral. Desde nuestras fuerzas trataremos de dar una perspectiva diferente a la del mal menor y en favor de una salida obrera a la crisis.

Marchas de la dignidad: el 28 de mayo hay que retomar una movilización que recupere las reivindicaciones necesarias para la clase trabajadora.

El próximo 28 de mayo tendrá lugar una movilización descentralizada a iniciativa de Las Marchas de la Dignidad. Dicha movilización se enmarca en un contexto político fuertemente condicionado aún por lo electoral, la no formación de gobierno y las elecciones anticipadas del 26J.

Esto que a priori puede parecer una debilidad, desde las diferentes organizaciones de la izquierda revolucionaria y transformadora hemos de trabajar para convertirla en virtud. Y es que gobierne quien gobierne, no será sino mediante la movilización organizada y sostenida de la clase trabajadora como todas y todos podremos mejorar nuestras precarias condiciones de vida.

No podemos confiar en que fuerzas parlamentarias en coalición con el PSOE, con recortes en sus espaldas como IU – UP en Andalucía o con una gran capacidad de renunciar a cualquier consigna programática que pueda ser tildada de radical como PODEMOS vayan a poder acabar con los despidos, los desahucios, la represión, la desmantelación y privatización de los servicios públicos, la brecha salarial entre hombre y mujeres y un largo etc. que la burguesía ha conseguido imponer progresivamente con la “escusa” de la crisis.

Por ello, desde Izquierda Anticapitalista Revolucionaria y desde No Hay Tiempo Que Perder tenemos clara la necesidad de participar y construir esta movilización desde marcos unitarios como las marchas de la dignidad y defender en los mismos que es necesario recuperar con la movilización consignas como el reparto de trabajo con igual salario, la subida del Salario Mínimo Interprofesional, el No al pago de la deuda, la prohibición de despidos o el derecho de autodeterminación.

Estamos convencidxs de que sin enfrentarse con estas reivindicaciones a lxs que llevan años beneficiándose de las políticas de la crisis no habrá solución para las millones de personas que sufren los efectos de la misma. El 28 de mayo debe ser una primera cita para seguir trabajando en la unificación de las luchas y de las huelgas existentes. La movilización sostenida y la huelga siguen siendo las mejores herramientas para enfrentarnos a las políticas de la Troika y de sus gobiernos cómplices. Habrá que empezar a construirla desde ya.

Dossier sobre "No Hay tiempo que perder" (revista IZAR mayo). Importancia de la unidad de lxs revolucionarixs en la lucha de clases.

A día de hoy No Hay Tiempo Que Perder está compuesto principalmente por corrientes políticas de la izquierda anticapitalista y revolucionaria del conjunto del Estado español y por pequeños sectores en ruptura con Podemos e IU-UP. NHTQP surge de la necesidad de, por un lado, unificar una intervención de lxs anticapitalistas en la lucha de clases y por otro, proponer a los sectores que sufren la crisis una alternativa al reformismo.

Desde lxs compañerxs que participamos en NHTQP somos conscientes de que la mayoría de las personas que han participado o votado a Podemos a lo largo de estos dos años aún no han roto con dicha organización, aunque numerosos sectores se hayan ido descontentando. Sin embargo, la rápida evolución de Podemos hacía la gestión del sistema como ya hiciera en el pasado IU acelera en amplios sectores frustración y desapego. El último episodio de esto es el intento de conformar gobierno con el PSOE, cediendo en el programa de manera escandalosa, dejando claro que la dirección de Podemos está más pendiente de gobernar a toda costa que de romper con el Régimen del 78.

Las experiencias de las confluencias en los Ayuntamientos del “Cambio” empiezan a mostrar fuertes contradicciones y empiezan ya a tener enfrente a trabajadorxs y organizaciones que les exigen cuestiones como la remunicipalización de servicios públicos y la mejora de los contratos de esxs trabajadorxs, como puede ser el caso de TMB en Barcelona. Además, las organizaciones reformistas están dejando claro que no son herramientas a día de hoy útiles para fortalecer y construir la movilización. Su prioridad es sin duda la política en las instituciones y su intervención prioritaria se centra en el terreno electoral. Ninguna iniciativa para hacer que los conflictos existentes puedan saldarse con victorias. Ninguna orientación para hacer que estas luchas aisladas puedan converger y extenderse. Ninguna denuncia del papel de las direcciones sindicales que llevan durante toda la crisis bloqueando una posible movilización del conjunto de la movilización a nivel estatal e incluso enfrentándose a luchas de trabajadorxs afiliadxs a su propia organización sindical como puede ser Coca-Cola o Panrico.

Frente a ese escenario y en función de las fuerzas existentes es importante que las organizaciones políticas de la izquierda anticapitalista y revolucionaria del conjunto del Estado español con cierta realidad en algunos territorios traten de aunar fuerzas con el fin de lograr tener mayor impacto en la lucha de clases. No basta con hacer una crítica a las organizaciones de la izquierda reformista, es imprescindible empezar a articular una alternativa política que nos permita volver a situar en el debate cuestiones como el impago de la deuda, la nacionalización de la banca y de los sectores estratégicos, la derogación de todas las reformas laborales, así como otras muchas cuestiones que han estado presentes durante el ciclo de movilizaciones abierto desde el 15-M pero que, tras el surgimiento de Podemos principalmente, han ido desapareciendo de la escena política.

La unidad de lxs revolucionarixs y anticapitalistas nunca ha sido una tarea sencilla. Tenemos que ser conscientes de que partimos de diferentes tradiciones políticas con diferentes bagajes e inercias. Muchas de las experiencias unitarias similares a esta que se han fraguado, no sólo en el Estado español sino por el conjunto del mundo, han tenido serias dificultades para cristalizarse y dar pasos adelante. Nuestra construcción no debe esforzarse por ahondar en nuestras diferencias sino todo lo contrario, encontrar los espacios comunes y profundizar en ellos. Será a partir de esa práctica común, de esa intervención común sobre las líneas donde tengamos acuerdo sobre las cuales será posible abordar los debates contradictorios de una manera más madura y mucho más solvente.

Tenemos que tener en cuenta que nos encontramos en una coyuntura política complicada. Las experiencias abiertamente reformistas y los distintos procesos que están surgiendo bajo su sombra, como puede ser el Plan B de Varoufakis, están generando fuertes ilusiones en una buena parte de la clase trabajadora y en la juventud. Una alternativa política para intervenir en la lucha de clases como NHTQP tiene como tarea fundamental cristalizar un proyecto político que esté en capacidad de responder ante los distintos escenarios que se vayan abriendo a partir de ahora. A todas luces el proceso de crecimiento y de consolidación de un proceso de estas características poco tiene que ver con el proceso de crecimiento y de consolidación de las experiencias reformistas. Hemos visto durante el último periodo como Podemos se catapultaba a nivel electoral. El precio que ha pagado a cambio ha sido, tal y como se planteaba anteriormente, un tacticismo electoralista que ha llevado a sus dirigentes a modificar permanentemente el programa, el discurso, la estructura organizativa, etc. Una renuncia constante a muchos de los principios estratégicos con los que se fundaba la propia organización, la mayoría de ellos ya de por sí limitados. NHTQP no tiene como objetivo prioritario convertirse en una “máquina de guerra electoral” sino que busca ser una herramienta útil para la lucha de la clase trabajadora y de la juventud en la búsqueda de la construcción de un sistema económico distinto. Esta tarea requiere procesos que vayan madurando al mismo ritmo que el nivel de conciencia del conjunto de lxs trabajadorxs y de la juventud, requiere también de discusión e intervención común y tomarnos el tiempo de ir avanzando conjuntamente lxs revolucionarixs y anticapitalistas, utilizando nuestras tradiciones e inercias distintas como armas políticas que eleven nuestros análisis sobre la situación actual y mejoren nuestra intervención en la lucha de clases.

Córdoba: una nueva herramienta de lucha, nace la Unión Sindical Estudiantil

Decía Marx que la experiencia práctica es la que templa la validez de todas las hipótesis teóricas. La huelga estudiantil del 13 y 14 de abril ha permitido demostrar en Rute (Córdoba) que cuando se plantea una orientación correcta y se trabaja con seriedad por ella, los resultados acaban llegando. Que IZAR defienda la construcción y el apoyo de organizaciones estudiantiles de corte sindical no es casual, es la orientación producto de diversas experiencias a lo largo de los años. Hoy podemos decir que allá donde existen estas organizaciones, el movimiento estudiantil es más fuerte.

Han sido unas jornadas de lucha que refuerzan que la labor de los/as revolucionarios/as es igual de imprescindible allí en donde estén, sea una gran capital o en un pequeño pueblo rural, sin movimientos sociales, con un nivel de conciencia muy bajo y con una persistentes relaciones caciquiles que encadenan a parte de su clase trabajadora. Las dificultades están ahí, no las podemos negar, pero eso no significa más que son obstáculos que hay que solventar.
También ha quedado patente que la juventud sigue siendo un elemento central en la lucha de clases, actuando como vanguardia y que pueden ser la chispa de algo más potente.

El alumnado del único instituto de secundaria y bachillerato de Rute ha hecho huelga los dos días, el 13 y el 14, pero la clave no radica tanto en este hecho como en el proceso que han recorrido. Así pues, frente a una dirección que ha basculado entre el fomento de la apatía generalizada entre los/as estudiantes a la abierta hostilidad hacia la construcción de la huelga en el centro que dirigen, un numeroso grupo de alumnos/as han respondido organizándose colectivamente. Y mientras acumulaban experiencias solventando las trabas del director, organizaban asambleas para informar a sus compañeros/as, elaboraban materiales, hacían pegadas de cartelería o tomaban la decisión de que aparte de la lucha contra la LOMCE, el 3+2 y los recortes, también iban a reivindicar que mejoras concretas de las condiciones en su propio centro. Un paso cualitativo más.

Y así, dando grandes saltos en su nivel de conciencia, desmontando una vez más cualquier análisis etapista de estos procesos, el día 13 constituyen la Unión Sindical Estudiantil – USE. Ya en la manifestación que convocaron el día siguiente (con IZAR como único partido político que participó en su movilización), en su pancarta de cabecera, aparecen firmando con sus siglas. Y lo dicen claro en su comunicado: se van a organizar porque entienden que la movilización sostenida en el tiempo es el único camino para conseguir sus reivindicaciones. Porque saben que juntos/as son más fuertes.

No cabe duda que a este jovencísimo sindicato le esperan ahora nuevos desafíos, pero como dijeron dos de sus militantes esta huelga es sólo el principio”.

lunes, 9 de mayo de 2016

COMUNICADO DE APOYO A LAS Y LOS TRABAJADORES DE EXTRUPERFIL EN SEVILLA

Desde Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR Andalucía mostramos nuestra solidaridad a los compañeros de Extruperfil detenidos anteayer por la mañana. Un dispositivo de una treintena de policías secretas se personaron ante el piquete de Extruperfil a detener a cinco compañeros y luego a un sexto en su casa. 

Esto es un nuevo ejemplo de la represión sindical a la que están siendo sometidos los trabajadores de esta empresa. Son 160 días de huelga indefinida los que llevan estos trabajadores defendiendo sus puestos de trabajo. Este ejercicio de represión se produce un día antes de la vista en el Juzgado de lo Mercantil en relación al ERE de Extruperfil. Un ERE sin justificación alguna ni legal ni laboral, que no pretende más que enfrentar a un colectivo de trabajadores que defienden sus puestos de trabajo, condiciones dignas de trabajo y un modelo de sindicalismo combativo.
Los trabajadores detenidos salieron de la cárcel horas más tarde, sin embargo, se trata de un acto inasumible y, por tanto, Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR se pone a disposición de los trabajadores de Extruperfil y se une al resto de organizaciones políticas y sindicales para luchar contra las oleadas represoras del estado y sus fuerzas de seguridad.
No a la represión sindical.
Por la unidad de la clase trabajadora.

sábado, 7 de mayo de 2016

Llamamiento para una candidatura anticapitalista, unitaria y de clase para el 26J

Queda confirmado que el próximo 26 de junio se repetirán las elecciones generales. Se acaba así esta fallida legislatura, en la que la fragmentación del Parlamento nacida del 20D, expresión de la crisis política e institucional que atraviesa el Régimen del 78, no ha logrado formar gobierno.

Si, en las pasadas elecciones, las fuerzas del reformismo de izquierda (Podemos e IU-Unidad Popular) no acudieron con la voluntad de enfrentarse a los intereses de la Troika y de quebrar el Régimen del 78, en estos 4 meses de negociación han demostrado su interés por forjar una “segunda transición” de la mano del PSOE, partiendo de un “gobierno de cambio” a la valenciana. Es decir, reeditando experiencias tan decepcionantes para los trabajadores y sectores populares como el gobierno PSOE-IU en Andalucía o el Tripartit catalán.

Al mismo tiempo, el gobierno en funciones acaba de aplicar un primer recorte de 2.000 millones de euros, un adelanto del próximo ajuste instado por la Troika de 15.000. Unas exigencias cuyo incumplimiento ha estado totalmente ausente de los temas de debate de las negociaciones con el PSOE y Ciudadanos.

Mientras, los gobiernos municipales y autonómicos del “cambio” se enorgullecen de cumplir con el déficit. En estos meses han mostrado pronto sus contradicciones al encontrarse enfrente a trabajadores y trabajadoras exigiendo cumplir con remunicipalizaciones prometidas en Madrid y Zaragoza, o por la mejora de sus condiciones de trabajo, en el caso de TMB en Barcelona. El caso de los titiriteros con Carmena y de la represión a los “manteros” de Colau nos remiten a la peor cara del régimen. Por si fuera poco, estas actuaciones se llevaban al mismo tiempo que se lanzan guiños al PSOE para que colaboren con la gobernabilidad municipal entrando a los respectivos gobiernos.

El 20D no hubo una candidatura que levantara un programa que plantara cara al IBEX35 y a los dictados de la Comisión Europea, con medidas fundamentales para hacerles pagar la crisis a los capitalistas como el no pago de la deuda, la expropiación de las viviendas vacías en manos de las entidades financieras, la prohibición de los despidos, el reparto del tiempo del trabajo con igual salario, la expropiación de los sectores estratégicos y productivos, una banca pública bajo control de las y los trabajadores.

Tampoco en el terreno de las reivindicaciones democráticas, pues cuestiones clave como la defensa del derecho de autodeterminación, el fin de la Corona, que todo cargo público cobre un salario como el de un obrero medio, la disolución del Senado, de la Audiencia Nacional, entre otras, tampoco eran parte de la hoja de ruta de las formaciones del nuevo y viejo reformismo.

Tanto Podemos como IU-UP se limitaron a un programa de tímidas reformas sociales y de una regeneración cosmética del Régimen del 78, y una estrategia que apostaba por la vía electoral y acuerdo con los partidos e instituciones del Régimen, rechazando la movilización social. Una hoja de ruta que se replica y profundiza de cara a la “segunda vuelta” de este 26 de junio.

Ante esta situación, creemos que es una necesidad plantear una alternativa anticapitalista y de clase que ofrezca una salida obrera a la crisis económica y de régimen en la que nos encontramos. Que levante una hoja de ruta de ruptura frontal con el Régimen del 78 y sus instituciones, y no su reforma y regeneración. Y que defienda medidas elementales que ataquen los derechos y privilegios de los grandes capitalistas, el único camino posible para resolver los grandes problemas de las clases trabajadoras y populares del Estado español.

Por ello, desde “No hay tiempo que perder” hacemos un llamamiento a aquellos activistas sociales, sindicalistas, militantes y organizaciones políticas que compartan esta perspectiva, a levantar una Candidatura Anticapitalista, Unitaria y de Clase el próximo 26 de junio.

Necesitamos una candidatura que ponga en el centro del debate electoral la necesidad de recuperar la movilización social con la clase trabajadora al frente, como una herramienta esencial para poder defender los intereses de nuestro bando social y de imponer un programa para los y las trabajadores. En este sentido es necesario que sea una candidatura que denuncie la orientación de “paz social” llevada a cabo por las direcciones sindicales de CCOO y UGT que ha dificultado la movilización de la clase trabajadora desde el inicio de la crisis enfrentándose incluso, en ocasiones, a sus propios afiliados en conflictos abiertos contra la empresa. En esta cuestión, IU/UP como Podemos tienen mucha responsabilidad también debido a la relación que mantienen con esas direcciones y a la nula crítica y/o propuesta de alternativa.

Una candidatura que levante un programa de ruptura con el Régimen del ‘78. Que defienda el derecho de autodeterminación y la pelea por éste con independencia política de las burguesías periféricas, que se proponga acabar con la Corona y el resto de instituciones del régimen heredero de Franco y que se proponga desnudar todos los intentos de regeneración democrática que, por izquierda o por derecha, se pondrán nuevamente sobre la mesa después del 26J.

Una candidatura que asuma que con la Troika y con la UE no se negocia. Que defienda el no pago de la deuda, la nacionalización de todo el sistema financiero bajo el control de los y las trabajadoras y grandes impuestos sobre las principales fortunas. Solamente así se podrán cubrir necesidades básicas como el acceso a una vivienda digna, unos servicios públicos de calidad o rebajar la edad de jubilación a los 60 años de un empleo.

Una candidatura que defienda la pelea por salarios suficientes, que partan de un SMI de 1200 euros, y por el fin de todas las formas de precariedad impuestas por el PSOE y el PP, por medio de las reformas laborales. Que se proponga luchar por el reparto de las horas de trabajo sin reducción salarial y la expropiación bajo control obrero de todas las empresas que cierren o despidan.

Una candidatura internacionalista, que luche por la salida de la OTAN, la retirada de todas las tropas españolas en el extranjero y por la nacionalización de todas las multinacionales españolas para la devolución de los recursos que expolian a sus respectivos países. Que levante también demandas fundamentales contra la Europa fortaleza y las políticas racistas de extranjería, como la apertura de fronteras, la derogación de las leyes de extranjería y el cierre de los CIEs.

En definitiva, una candidatura que proponga una alternativa a la propuesta por organizaciones como Syriza en Grecia, que al llegar al poder acaban llevando a cabo políticas de ajuste incluso más duras que las de los gobiernos conservadores y social-liberales, y aplicando las políticas racistas de deportación de refugiados de la UE.

Dar pasos en construir esta alternativa es necesario para avanzar en la construcción de una correlación de fuerzas que nos permita, mediante la movilización en cada barrio, la huelga en los centros de trabajo y de estudio, imponer un programa en favor de los sectores populares. Una pelea por evitar una Transición 2.0. y en la perspectiva de luchar por un gobierno de trabajadores, es decir, una sociedad en la que los y las que producimos las riquezas seamos las que tomemos las decisiones sobre todo lo que nos rodea: qué se produce, cómo y para qué.

Un programa que no se llevará adelante de la mano de un gobierno con el PSOE, la “pata izquierda” del bipartidismo que lleva gobernando más de tres décadas al servicio del gran capital. Ya sabemos que pretenden hacer los supuestos partidos del “cambio”. Sacar un mejor resultado para poder, esta vez, conformar un gobierno de coalición con el PSOE, corresponsable junto con el PP de la situación catastrófica social y económicamente en la que nos encontramos. Cualquier gobierno que salga de ese tipo de aritmética no se acabara enfrentando ni a los intereses de la Troika, ni a los grandes capitalistas españoles, ni a las instituciones reaccionarias de este régimen.

Desde “No Hay Tiempo Que Perder” creemos que es necesario avanzar hacia la formación de una candidatura de estas características, sobre un programa como el que proponemos en esta declaración, entre todos aquellos sectores del activismo social y organizaciones de la izquierda anticapitalista, que compartan esta perspectiva, para empezar a forjar de manera unitaria una alternativa política a un nuevo reformismo que prepara nuevas y mayores decepciones entre los millones que hoy conservan ilusiones en él. Porque de lo que se trata es de generar las condiciones para que la crisis, esta vez, la paguen los capitalistas. Para avanzar hacia ese objetivo es necesario empezar a dar pasos conjuntos todos y todas aquellas que compartimos ese mismo análisis. A pesar de nuestras divergencias, compartimos la necesidad de visibilizar una alternativa al reformismo que ponga sobre la mesa la necesidad de una salida anticapitalista a la crisis el próximo 26J. Para eso tampoco hay tiempo que perder.

Coordinadora Estatal de NHTQP

5/5/2016