lunes, 30 de marzo de 2015

Elecciones Andaluzas. Para acabar con las políticas del bipartidismo sigue siendo necesaria la movilización de la gente trabajadora y de la juventud.

Comunicado de Anticapitalistas Granada
 
El bipartidismo resiste...
Los resultados de las elecciones andaluzas del pasado 22 de marzo siguen mostrando una tendencia abierta en las elecciones europeas. El bipartidismo pierde votos pero resiste. Si bien es cierto que el PSOE pierde cerca de 130 000 votos y el PP medio millón de votos con respecto a las autonómicas del 2012, no es menos cierto que entre ambas organizaciones suman 80 escaños de 109, lo cual supone el 73%. Entonces sí, hay una tendencia que no ha desaparecido. Tanto el PSOE como el PP pierden votos con respecto a 2012 pero sin embargo éstos no se derrumban, sobretodo en el caso del PSOE que mantiene los mismos escaños que en 2012 y gana las elecciones. Gobernar en Andalucía y aplicar una política de recortes acorde con las imposiciones de la Troika y estar inmerso en casos de corrupción como los ERE's no parece haberles pasado factura. Si comparamos incluso los resultados del PSOE y del PP en estas elecciones con los resultados de las elecciones europeas nos damos cuenta que sacan porcentajes muy parecidos. El PSOE sacó el 35,12% de los votos en las europeas y el 35,43% en las autonómicas, mientras que el PP pasa del 25,89% de los votos en las europeas al 26,76% en las autonómicas.

Se derrumba IU. No resiste a PODEMOS ni a su política de pactos con el PSOE...
IU es la gran derrotada de estos comicios. Pierde más de 150 000 votos y pasa de 12 a 5 escaños. La política llevada a cabo por el gobierno de coalición IU/PSOE habrá pasado factura sobretodo a IU alejándola de su base social que ha mirado hacia PODEMOS. El ninguneo del PSOE al romper el pacto unilateralmente al adelantar las elecciones ha dejado a IU muy tocada ante su electorado. Al final, el pacto con el PSOE no se habrá roto ni por el supuesto referéndum prometido a las bases de IU para valorarlo ni por la gestión del conflicto de la Corrala de la Utopía en Sevilla ni por los diferentes presupuestos antisociales que se han ido presentando y votando desde el 2012, sino por una cuestión puramente táctica por parte del PSOE.

Mientras tanto PODEMOS y C's irrumpen con fuerza en el parlamento andaluz
PODEMOS entra con fuerza, pero no logra horadar la base social del PSOE, y pese a que consigue por primera vez representación parlamentaria con 15 escaños (14,84%), este resultado es visto como una derrota, pues no hace mella en el número de diputados del partido de gobierno, aunque sí a su puntal por la izquierda. C's entra fuerte haciendo de cesta de los votos anticorrupción de la derecha, ganando gran parte de los votos perdidos por el PP (unos 370.000) y consiguiendo 9 diputados. La irrupción de C's ha roto la ficción de la transversalidad del voto de PODEMOS que mantenía el equipo dirigente de Iglesias, y ha situado a PODEMOS definitivamente en el campo sociológico de la izquierda. Así, PODEMOS parece galopar en lo electoral sobre el descontento hasta ahora abstencionista, sobre la base social de IU y sobre un sector de votantes provenientes del PSOE.

La movilización sostenida de los que sufren la crisis capitalista, un elemento central para acabar con las políticas del bipartidismo.
Tanto la dirección de IU ayer, como la de PODEMOS hoy, juegan a crear ilusiones en el cambio social mediante las elecciones. Como si ya no sirviera de nada la movilización de la gente trabajadora y de la juventud. Como si la respuesta de los de abajo en la calle no fuese ya necesaria. Han creado una falsa ilusión que consiste en hacer creer que la situación que padece la inmensa mayoría de la población debida a la crisis del sistema capitalista va a cambiar únicamente mediante comicios electorales. No serviría ya de nada luchar en la calle, ni construir movilizaciones unitarias como las marchas por la dignidad, ni apoyar ni reforzar las huelgas en los centros de estudio o de trabajo, ni tratar de hacer converger todas esas resistencias y huelgas en una misma con el objetivo de construir un gran movimiento de conjunto capaz de frenar las políticas de recortes, de despidos y de corrupción del PSOE y del PP cuya única brújula es enriquecer cada vez más a la clase capitalista.

De nuevo aquí no hay atajos posibles...
La mejor forma de acabar con las políticas antisociales del bipartidismo sigue siendo ayer como hoy mediante la construcción de un movimiento de conjunto de la gente trabajadora y de la juventud. Una organización que realmente quiere acabar con el gobierno de Susana Díaz en Andalucía y de Mariano Rajoy en el Estado Español debe encargarse de reforzar las movilizaciones. No se puede en ningún caso limitar a esperar las elecciones. La movilización sigue siendo la mejor herramienta que tienen los de abajo para reconstruir la conciencia de clase de la mayoría. De la misma forma que decíamos que no se pueden aplicar en las instituciones, políticas de ruptura con los intereses de los capitalistas sin una movilización por abajo y sin una presión de los que producen las riquezas, también decimos que esa movilización y agitación por abajo nos pondrá en mejores condiciones para derrotar al PSOE y al PP en las urnas. Lo que hagamos en el futuro en las instituciones debe seguir siempre esa brújula. La de reforzar las luchas de los de abajo por un lado y la de aumentar la inestabilidad de los de arriba por otro. En ese sentido, los 15 diputados de PODEMOS al parlamento andaluz deberían votar NO a la investidura de Susana Díaz y someter dicha decisión al debate y posterior votación en los círculos de PODEMOS.


Cine forum Anticapitalista: Miércoles 8 abril -21h -Entresuelo. "Lasa y Zabala" de P. Malo

El próximo miércoles 8 de abril a las 21h en el Entresuelo, Anticapitalistas Granada proyectará la película "Laza y Zabala" de P. Malo.

"Lasa y Zabala" cuenta una historia real. En octubre de 1983, desaparecen en Bayona los miembros de ETA Lasa y Zabala. Doce años después, sus cuerpos, torturados y enterrados en cal viva por los GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación), son identificados. Comienza entonces un proceso en el que el abogado de las dos familias (Unax Ugalde) y su ayudante intentarán que se haga justicia y que los asesinos se sienten en el banquillo de los acusados.

Os invitamos a ver dicha película y al debate posterior.

EN KOBANE VENCIÓ LA RESISTENCIA KURDA FRENTE A LA BARBARIE

El mando general de las fuerzas de defensa kurdas (YPG) dio el anuncio el 26 de Enero de la casi completa liberación de Kobane, noticia confirmada también por fuentes independientes como el Observatorio sirio por los derechos humanos. Se trata de una espléndida de noticia, porque en el pueblo kurdo-sirio en la frontera con Turquía se detiene así el avance de las fuerzas reaccionarias de la organización del Estado Islámico (Isis o Daesh) y porque esta victoria ha sido posible gracias a las fuerzas populares. 
 
Naturalmente no se puede ocultar la contribución, de suma importancia, ya sea en el plano militar como en el político-social, de las Brigadas del ejército sirio libre, principal fuerza de oposición laica al régimen de Bashar Al-Assad en Siria. La determinación y organización de las fuerzas kurdas es también el fruto de estos 4 años de experiencia político-social en la región de Rojava, liberada en territorio sirio debido a la revuelta nacida en Marzo de 2011.

Debemos subrayar cuáles son las luces y sombras de esta experiencia, y no sirve la tan extendida retórica un poco a manos llenas de algunos sectores “internacionalistas” para comprender la importancia de tal experiencia, ya sea en el plano de la liberación del territorio por el régimen de Assad o en el intento de crear un gobierno no sectario y abierto a todas las partes que constituyen la población siria. 
 
Desde el comienzo de la ofensiva del Estado Islámico el 14 de Septiembre más de 550 personas han muerto, 298 fueron militantes del Estado Islámico, 236 combatientes kurdos y unos veinte civiles. Más de 12000 civiles todavía están en algunas partes de la ciudad, mientras que el ataque sobre Kobane y los pueblos de alrededor ha provocado la salida forzada de casi de 200.000 personas.

Ya habría caído desde hace mucho tiempo si no fuera sido por la resistencia organizada por la Unión democrática kurda (YPD), ligada al PKK, Partido de los Trabajadores del Kurdistán, y sus fuerzas militares, las Unidades de protección del pueblo (YPG), al igual que la participación activa de al menos tres batallones de combatientes árabes presentes en la ciudad. El 4 de Octubre el Ejército Libre sirio también había decidido el envío de mil combatientes para defender Kobane.

La ciudad de Kobane ha tenido desde el principio de esta larga ofensiva militar un aspecto muy estratégico para el Estado Islámico. En primer lugar, porque se encuentra entre las ciudades de Cerablus y Tell Abyad, bajo ocupación de Daesh, y su toma permitiría vincular esta zona y además la ciudad constituye un punto de paso hacia Turquía que el Estado islámico querría ocupar. Como tercera ciudad kurda de Siria fue la primera en ser liberada del régimen de Al-Assad el 19 de Julio de 2012.

Kobane es el centro de uno de los 3 cantones (con Afrin y Cizre) se han constituido en “regiones autónomas democráticas” a partir de una confederación de kurdos, árabes, asirios, caldeos, turcomanos, armenios y chechenos, como dice el preámbulo de la Carta de Rojava (nombre del Kurdistán occidental o sirio). Son éstas unas experiencias muy interesantes de autoadministración, en particular respecto a los derechos de las mujeres y las minorías, pero igualmente con contradicciones, como el autoritarismo.

Esto no nos debería impedir prestar un apoyo total a todo el movimiento de liberación nacional kurdo en su lucha por la autodeterminación en Irak, Siria, Turquía e Irán frente a los estados autoritarios que los oprimen o les impiden llevar a la consecución su proyecto político. Es por eso que también hay que exigir la eliminación del PKK de todas las listas de las organizaciones terroristas en Europa.

De hecho, se pueden criticar a los dirigentes del PKK o a las propias YPG por algunas de sus políticas, pero como se ha dicho, un principio fundamental de los revolucionarios, es que se han de apoyar todas las formas de lucha por la liberación y la emancipación incondicionalmente, antes de estar en potestad de criticar la forma en que se ejecutan.

Los bombardeos de la coalición internacional dirigidos por EEUU con la colaboración de las monarquías reaccionarias del golfo no lograron acabar con la ofensiva del Estado islámico desde el 23 de Septiembre. Esto demuestra una vez más que la intervención militar no tiene intención de ayudar a la población local, sino servir a los intereses de las potencias occidentales imperialistas y los regímenes directamente involucrados (Arabia Saudí y Qatar) o no (Turquía). 
 
Todos estos actores tienen como objetivo poner fin al proceso revolucionario en la región y restablecer la estabilidad con los regímenes autoritarios que servirían a sus intereses y no a los de las masas populares de la región. Por su parte, el gobierno turco del AKP de Erdogan ha vuelto a mostrar su oposición a cualquier proyecto e intento de autodeterminación kurdo que pusiera en jaque sus intereses políticos.

El gobierno de Erdogan por otra parte mete en el mismo saco a los kurdos del PKK y al Estado Islámico, calificando a ambos de terroristas. A causa de estas acusaciones, los dirigentes turcos tienen la intención de cortar toda la hierba bajo los pies de cada una de las formaciones kurdas que operan en su territorio o en la periferia, o por lo menos cooptarlas. 
 
El principal objetivo de Turquía ha sido el de evitar la creación de una zona autónoma kurda a lo largo de su frontera con Siria y por eso Ankara ha hecho de la creación de una zona- tapón en Siria una de sus principales demandas tanto a la coalición como a la comunidad internacional, y no que el gobierno pretende controlar aquellas zonas controladas por el ejército libre sirio que hoy están combatiendo al lado de las fuerzas kurdas contra el Estado Islámico.

En este mismo contexto, Turquía ha impedido y todavía impide a los combatientes del YPG ir a Kobane a ayudar a las fuerzas kurdas en la zona, mientras que las autoridades gubernamentales impusieron un toque de queda por primera vez desde 1992 para las seis provincias más pobladas del país de mayoría kurda después de las manifestaciones más importantes en años de la comunidad kurda contra la política del gobierno turco de no querer permitir socorrer Kobane y negar el paso a combatientes hacia Siria.

El líder encarcelado del PKK Abdullah Öcalan advirtió que la caída de Kobane señalaría el final de los intentos por alcanzar la paz desde hace dos años entre Turquía y el PKK. Recordó en el mismo comunicado que hasta la fecha todavía quedan 8000 presos políticos kurdos en las cárceles turcas acusados de terrorismo. La caída de la ciudad de Kobane en manos del Estado Islámico habría sido una doble y terrible derrota: para la autodeterminación del pueblo kurdo y para la revolución siria.

Las regiones autónomas democráticas de Rojava constituyen una consecuencia directa y positiva de la revolución siria. Esta autonomía regional mayoritariamente kurda no habría sido posible de no haber sido por el movimiento de masas y popular desde debajo de los pueblos de Siria (árabes, kurdos y asirios en conjunto) contra el régimen criminal y autoritario de Assad. 
 
Son las mismas fuerzas populares que se opusieron a las islámicas reaccionarias que atacaron hasta hace nada a las regiones autónomas de Rojava. Por eso precisamente los componentes del ejército sirio libre y del YPF han combatido juntos contra el Estado Islámico a la vez que se sucedían manifestaciones de apoyo a Kobane en las ciudades y barrios liberados de Siria por los revolucionarios. 
 
La revolución desde debajo de las masas populares de Siria, árabes, kurdos y asirios es la única solución contra el comunalismo religioso y el chovinismo nacionalista. La autodeterminación del pueblo kurdo ha sido reforzada por la revolución siria y ésta debe continuar. Es una relación dialéctica. 
 
Una derrota marcaría el final de la experiencia de las regiones autónomas de Rojava y las esperanzas del pueblo kurdo de decidir su propio futuro frente a la oposición de muchos actores: los imperialismos occidentales y rusos, el nacionalismo turco y árabe y las fuerzas reaccionarias islámicas. Por otro lado, el proceso revolucionario sirio no está completo sin que el pueblo kurdo pueda participar en la lucha con los demócratas y progresistas por una Siria democrática, social y laica con sus propios derechos nacionales garantizados.

Es por eso por lo que el conjunto de los revolucionarios debemos oponernos a todos los intentos de comprometer la autodeterminación del pueblo kurdo y la revolución siria pues sus destinos están vinculados, ya sea del régimen de Al-Assad, las fuerzas islámicas reaccionarias y los diferentes imperialismos internacionales y regionales. 
 
Todas las formas de contrarrevolución deben tener una respuesta porque buscan dividir a las clases populares y al internacionalismo obrero de los pueblos en lucha por su liberación y emancipación.

miércoles, 25 de marzo de 2015

PODEMOS CAMINA EN UNA REALIDAD CAMINANTE

Balance a vuelapluma de las elecciones andaluzas

Todas las personas solemos ser muy astutas a la hora de explicar un hecho a posteriori, y sobre todo yo, que me considero un torpe a priori y un sagaz analista a posteriori del fenómeno a explicar. No obstante, y siempre a posteriori, expongo aquí mi explicación más o menos certera sobre los resultados de las elecciones andaluzas.

Advierto que no hablaré de los análisis realizados por la dirección de Podemos acerca de la mayor fidelidad de voto de la población anciana, no por no estar de acuerdo con ellos (todo lo contrario), sino porque ya están dichos y porque, aunque me parecen un buen análisis de las causas externas, son en cierto modo auto-complacientes por carecer de la necesaria autocrítica, es decir, del intento de búsqueda de las causas internas y de su relación con “lo externo”.

El pasado 22 de marzo el PSOE-A ganó las elecciones andaluzas. Y aunque gana con el peor resultado de su historia en Andalucía y perdiendo cerca de 130.000 votos, esto es visto como una victoria. Y esto es así porque logra mantener, apesar de haber instigado y gestionado los recortes en Andalucía, los 47 escaños y ser además, vista la hecatombe del PP, el partido más votado con un 35,43% y casi 400.000 votos más que el Partido Popular. Este último, junto con Izquierda Unida, son los dos grandes derrotados en las elecciones andaluzas: el PP pierde medio millón de votos y pasa de 50 a 33 escaños (26,76%) e IU pierde más de 150.000 votos y pasa de 12 a 5 escaños (6,89%). Podemos entra con fuerza, pero no logra horadar la base social del PSOE, y pese a que consigue por primera vez representación parlamentaria con 15 escaños (14,84%), este resultado es visto como una derrota, pues no hace mella en el número de diputados del partido de gobierno, aunque sí a su puntal por la izquierda. Cuidadanos entra fuerte haciendo de cesta de los votos anticorrupción de la derecha, ganando gran parte de los votos perdidos por el PP (unos 370.000) y consiguiendo 9 diputados.

La irrupción de Ciudadanos ha roto la ficción de la transversalidad del voto de Podemos que mantenía el equipo dirigente de Iglesias, y ha situado a Podemos definitivamente en el campo sociológico de la izquierda. Así, Podemos parece galopar en lo electoral sobre el descontento hasta ahora abstencionista, sobre la base social de Izquierda Unida y sobre un sector de votantes provenientes del PSOE.

Por otro lado, pese a las hipótesis que vinculan la fidelidad de voto con la edad, lo cierto es que la intención de voto hacia los partidos mayoritarios parece haberse movido poco o muy poco desde las elecciones europeas de hace un año en las que el PSOE en la comunidad obtenía un 35% y el PP un 26%. Parece como si el consenso social se hubiera estancado en una fotograma y la película no avanzase. Es como si todos los sectores de la población que han roto con el bipartidismo ya lo hubieran hecho y a ellos no se suman otros nuevos desde mayo de 2014. ¿Quién o qué ha congelado la imagen? ¿Por qué, pese a haber perdido más de 600.000 votos, el bipartidismo sigue manteniéndose en Andalucía? ¿Por qué no sigue menguando su base social después de haber seguido aplicando las políticas de recortes y austeridad de la Troika?

Para Podemos la explicación a estas preguntas no puede buscarse únicamente dentro o fuera, como si ambos espacios no estuvieran comunicados. Y esta explicación debe considerarse teniendo en cuenta algo que todos, excepto la actual dirección de Podemos, parecen tener claro: Podemos funciona dentro de las coordenadas de la izquierda, tanto en lo social como en lo político.

Para comenzar a buscar respuestas debemos tener en cuenta que desde la aparición de Podemos hemos asistido a una recesión de la fuerte movilización social que se mantenía hasta hace un año y en la cual las marchas por la dignidad del año pasado fueron su último gran exponente. Y en este nuevo escenario de despunte de la movilización, Podemos ha tenido responsabilidad directa e indirecta. Existen tres aspectos elementales que tienen que ver con la relación de Podemos y el desinfle de la movilización social.
El primero de ellos es que muchos de los y las activistas que animaban y animábamos los distintos espacios de la movilización, estamos comprometidos y comprometidas con Podemos y enfrascados en su estructuración y en sus múltiples procesos electorales: se han retirado activos importantes de la calle para ponerlos a disposición casi exclusivamente de la construcción partidaria.
El segundo aspecto es el que hace que Podemos sea un freno en la movilización debido a que supone para un gran sector de las clases populares y de la clase trabajadora una esperanza de cambio electoral: no hay movilización porque los sectores desencantados están esperando a que Podemos entre en el gobierno y les solucione los problemas. En este sentido la propia expectativa de cambio por la vía institucional bloquea la movilización en la calle.
Por último, hay que tener en cuenta que la propia dirección de Podemos mantiene una orientación activa de freno a la movilización social. Cuando determinadas personas insignes de la dirección de Podemos mantienen el discurso de que la movilización de las clases populares no sirve para nada y que en su lugar debe actuar Podemos, en ese momento la relación entre la existencia de Podemos y el freno de la movilización social no es sólo indirecta o pasiva, sino que pasa a ser además directa y activa debido al lugar que la dirección de Podemos ocupa en la psique de ciertos sectores de la población. A estos se les está diciendo que abandonen las calles y esperen a las urnas.

Lo más curioso de este proceso es que mientras que Podemos bloquea indirecta y directamente la movilización social, socava a la vez las bases de su propio crecimiento. El contexto social que hizo posible el parto de Podemos fue un contexto con una gran contestación social en el que la crítica radical nacía no sólo de los movimientos de lucha tradicionales (mundo sindical y estudiantil), sino también de nuevos movimientos sociales con una idea fuerte de democracia (movimiento 15M, mareas, PAH, etc). La realidad de los recortes, la austeridad y la corrupción del sistema eran traducidas en las diferentes asambleas y contestadas con paralizaciones vecinales de desahucios, huelgas, concentraciones, manifestaciones y marchas. Las políticas de la Troika, su digestión y contestación social por parte de las y los de abajo crearon un escenario en el que el consenso social giraba hacia la izquierda y en el que por primera vez era posible un discurso rupturista con audiencia de masas. En esa brecha abierta en el sistema nace Podemos. Por lo tanto, es lícito preguntarse si en un proceso de desmovilización y abandono ordenado de la calle por parte de la clase trabajadora es posible que Podemos siga acumulando una base social tal, capaz de disputar las instituciones al bipartidismo. Podemos no puede saltar en tan solo un año por encima de las condiciones sociales que lo vieron nacer. Pero tampoco puede pensar en la movilización de forma electoralmente utilitaria, en tanto y en cuanto esta hace acrecentar su audiencia, sino que además debe pensar en la movilización de forma estratégica. La movilización de amplias capas populares va a ser un elemento fundamental para la implementación del programa de Podemos, mientras que refuerza además un cuestión clave: la auto-organización de la gente trabajadora. Sin estos dos elementos: movilización y auto-organización de la clase trabajadora, no sólo Podemos se irá quedando sin base social y electoral, sino que además el Programa será reducido a la nada por las presiones de las clases dominantes y sus instituciones. El consenso social generado en el último periodo de movilización tiene fecha de caducidad en tanto que no se mantenga dicha movilización. Las cuestiones subjetivas no son para siempre. Las tesis dentro de Podemos que abogan por ocupar un espacio amplio, trasversal entre las actuales derecha e izquierda, ven un tablero quieto con unas posturas estáticas y un Podemos sin ombligo dispuesto a ocupar los espacios que ya existen. Por eso, la movilización social es vista como una injerencia que tensa a Podemos y lo fuerza a posicionarse. Pero ni el tablero está quieto ni las posturas son inamovibles. Y si no es la movilización social quien tira del consenso de la clase trabajadora a la izquierda, serán la propaganda, la rutina y el hastío quienes tiren de nuestro consenso hacia la derecha.

Es muy sintomático que las bases electorales de PSOE y PP en Andalucía a penas se hayan movido desde las elecciones europeas y continúen ancladas al conservadurismo. Los recortes han estado ahí, pero lo que ha faltado es el motor que hace enfrentarse a las clases populares con sus enemigos. Con la irrupción de Ciudadanos, Podemos debe comenzar a asumir su propia naturaleza política y actuar en consecuencia implantándose de forma activa en aquellas clases cuyos intereses se reflejan en el programa. A la vez debe ser el motor y no el freno de las luchas sociales contra la austeridad, entendiendo que de cerrarse definitivamente el ciclo de movilización abierto hace 4 años, podría disminuir también el propio suelo que pisa y quedarse sin calle por la que caminar.

Javier Valdés
Miembro de Podemos Granada

viernes, 20 de marzo de 2015

ANDALUCÍA: LA “TROIKA” ADELANTA LAS ELECCIONES

Susana Díaz es una fiel reflejo de una política profesional que ha hecho su carrera sobre la base de las políticas clasistas imperantes en Andalucía. No ha trabajado jamás fuera del ámbito del Partido Socialista. Su única meta es perpetuarse en el poder y seguir haciendo políticas para sus amos: el capital financiero. Por eso una semana después de aprobar los presupuestos de 2015 adelanta las elecciones casi un año: para contrarrestar la caída libre de su partido, demostrada en las encuestas, y para mitigar el repunte constante de Podemos a lomos de su propia base electoral.

La posibilidad inesperada de formar gobierno tras las elecciones de 2012 con IU, pusieron sobre la mesa varios aspectos centrales: 1) que el PP comenzó su hundimiento en Andalucía (perdiendo más de 400.000 votos respecto a las elecciones generales) sobre la base de la aplicación de las políticas de austeridad y recortes que sólo en 4 meses generaron miseria, despidos y desesperación en la clase trabajadora, 2) Que ese desencanto de la política fue a parar en gran medida a la abstención, pero también a Izquierda Unida, quien recibió 120.000 votos más respecto a los comicios anteriores, lo que posibilitó que pudiese formar gobierno con un PSOE que ya estaba en caída libre, y 3) Que existía en la población un desencanto generalizado, no hacia la política sino hacia un tipo de política concreta: aquella que estaba haciendo retroceder en décadas las condiciones de vida de la clase trabajadora y de las clases populares.

Balance del gobierno andaluz

Cualquier balance sobre el gobierno bipartito andaluz no puede por más que terminar en una única conclusión: el gobierno Díaz-Valderas se ha comportado como un alumno aventajado de la Troika.

Mientras IU acudía a las elecciones con el eslogan de “Rebélate”, menos de dos meses despúes, su líder en Andalucía, Diego Valderas, salía a la prensa como vicepresidente andaluz anunciando el recorte de más 2700 millones de euros. Al cabo de los años el recorte porcentual acumulado en educación y sanidad ha sido el mayor de todas las comunidades del estado: 8,6% y 10,8% respectivamente. En menos de dos meses la rebelión había cristalizado ya en decepción.

La esperanza depositada de miles de trabajadores y trabajadoras en el gobierno de Andalucía y especialmente en Izquierda Unida es ya una experiencia amarga, que como en otras ocasiones (el tripartit catalán o el cogobierno asturiano) ha terminado en derrota para toda la clase trabajadora y la juventud.

Los aprendizajes en estos terrenos pueden ser muy duros si queremos construir una política valiente que ponga fin a los recortes y que redistribuya las riquezas. El aprendizaje de las experiencias como el bipartito andaluz o incluso las de un gobierno griego que finalmente se condena a hacer más de los mismo, pueden ser la de que no existe política posible más allá de la austeridad y los recortes. No existe política más allá del capitalismo. De no haber aparecido otras nuevas fuerzas a la izquierda, la experiencia del gobierno PSOE-IU sería campo abonado para la derecha y sus nuevos rostros (Ciudadanos).

La irrupción de Podemos

Afortunadamente el voto decepcionado de la nefasta experiencia del gobierno andaluz tiene un nuevo destino: Podemos. Podemos, en menos de un año se ha convertido en la esperanza de mucha gente trabajadora y joven. Ha pasado de la nada a convertirse, según muchas encuestas, en la primera fuerza política del estado y en la tercera en Andalucía, en un escenario de un parlamento andaluz muy fragmentado en el que PP e IU perderían casi la mitad de su electorado y el PSOE obtendría el peor resultado de su historia. Vivimos momentos turbulentos en los que los resultados del 22M pueden ser como los de las últimas elecciones andaluzas: una sorpresa para todos.

Podemos ha recogido parte del capital político que se comenzó a gestar con el repunte de la movilización social nacida desde el 15 de mayo de 2011: luchas en empresas, mareas ciudadanas, movimiento anti desahucios, marea negra, huelgas estudiantiles, marchas por la dignidad, etc. En menos de un año, Podemos se ha convertido en toda una amenaza para los políticos tradicionales y en el enemigo nº 1 a batir. Un primer balance de Podemos nos dice que aún siguen abiertas muchas posibilidades en su seno que hacen que hablar de cualquiera de sus posibles trayectorias sea aún prematuro. Lo que sí podemos decir es que lo que pase dentro de Podemos va a depender en gran medida de lo que ocurra fuera. Sin una movilización fuerte en la calle de la juventud y de la clase trabajadora, Podemos podrá girar hacia posiciones posibilistas que frustren las expectativas de gran parte de las clases populares.

De hecho, la propia naturaleza de Podemos y su relación con la realidad social, han hecho que la propia esperanza que supone su gestación haya servido de freno de la movilización social, reforzando así en su seno las posturas más adaptacionistas al sistema. El programa de Podemos a las elecciones andaluzas así lo refleja, alejandose mucho del programa presentado a las elecciones europeas. Que hayan desaparecido cuestiones centrales como el no pago de la deuda ilegítima, nacionalización de la banca y resto de sectores estratégicos, la eliminación de la escuela concertada, la prohibición de los despidos en empresas con beneficios o la cuestión del reparto de la tierra, etc. no es si no consecuencia de la tendencia señalada más arriba y la relación entre el exterior y el interior. En ese sentido el programa de PODEMOS para las elecciones andaluzas muestra una tendencia que gira cada vez más hacia posturas reformistas que nada tienen que ver con medidas en ruptura con la lógica del sistema capitalista.

Perspectivas

Sin embargo, la realidad actual tanto dentro como fuera de Podemos se nos presenta por ahora aún abierta. La clase trabajadora y la juventud sufren unas políticas de retroceso que no tienen vuelta atrás dentro de los márgenes de este sistema. Un gobierno andaluz que pertenezca a estas mismas clases no tiene más salida que ser un gobierno desobediente. Las necesidades de la población y la propia naturaleza de la deuda, nos obligan a tener que suspender sus pagos para afrontar con esos recursos liberados todas las tareas en materia de creación de empleo, recuperación y mejora de los servicios públicos, derecho a vivienda, etc.

Un gobierno de los de abajo no puede por más que apoyarse en la movilización social para implementar sus reformas. Es impensable pensar que sin esa presión un gobierno puede llevar a cabo el programa necesario para revertir las lógicas de las políticas de miseria. La presión y el chantaje de las organizaciones de la Troika, hacen necesario que una política de tranformación social, necesariamente cuente con dos patas: una dentro de las instituciones y otra, más importante aún, en la calle, que funcione como una verdadera olla a presión que haga mover los engranajes de una política transformadora. Eso significa que PODEMOS debe convertirse en una herramienta que tenga como prioridad a parte de ocupar las instituciones aumentar el nivel de conciencia de la gente trabajadora e implantarse en si seno. Ya que sin la movilización y organización de l@s que producimos las riquezas es imposible pensar en un cambio real para los de abajo.

Ya puedes descargar el "megáfono" nº23 de la Asamblea Interprofesional de Granada

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viernes, 13 de marzo de 2015

Revista Anticapitalistas (Marzo)

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