miércoles, 22 de octubre de 2014

Jueves 23 de octubre huelga estudiantil en Granada. Convoca el CSE.

HUELGA/MOVILIZACIÓN 23-O. ¡TODAS A LA CALLE!

Durante todo el curso pasado pedimos que se pusieran los medios para poder estudiar de una manera justa e igualitaria. Nuestra principal reivindicación fue y sigue siendo conseguir que la acreditación B1 de un idioma, imprescindible para poder conseguir nuestra titulación, fuese totalmente gratuita. En algunas facultades de Cádiz, la Universidad ha puesto los medios necesarios para que esto sea así, aunque no en todas. Sin embargo, en el resto de universidades andaluzas estamos muy lejos de conseguirlo.

Al no haber obtenido una solución al problema y la injusticia que suponen que las estudiantes tengamos que pagar por una acreditación que se nos exije, no nos queda más que organizarnos para conseguir lo que creemos que es justo: una formación externa a la universidad que, de manera gratuita, nos asegure un nivel adecuado al examen que debemos realizar, así como la gratuidad de ese examen.

Sin embargo, y ante la urgencia de la situación ante la que muchas estudiantes se encuentran, pues acaban la carrera y no tienen la acreditación, exijimos, al menos, un método transitorio en el que se incluya una optativa de idioma en los planes de estudio de todas las carreras, que se pueda convalidar con el nivel B1.

Además de esta reivindicación, vemos necesario poner atención a la inminente aprobación y puesta en práctica de los nuevos grados “3+2” (3 años de grado y dos años de máster), lo que supondría una mayor elitización de la educación universitaria, aumentando los precios de los estudios y la expulsión de un gran número de estudiantes por la supresión de muchos másteres.

Por supuesto, no olvidamos que todo esto viene dado por un brutal ataque a la educación púbica, unido a un gran aumento de las tasas universitarias y a la reducción de las becas. Además, este año se han quedado fuera de la universidad alrededor de 45000 estudiantes por no poder pagar sus estudios.

Ante esta situación, todas las estudiantes debemos organizarnos en nuestras ciudades, participando en la huelga convocada en algunos territorios, o bien en las movilizaciones que están organizadas a nivel andaluz. Sólo luchando conseguiremos todas nuestras reivindicaciones.

¡ORGANÍZATE Y LUCHA POR LA EDUCACIÓN PÚBLICA! ¡B1 GRATUITO SÍ O SÍ!

lunes, 6 de octubre de 2014

Revista Izquierda Anticapitalista del mes de Octubre

Puedes descargar la revista de IA del mes de octubre aquí

miércoles, 1 de octubre de 2014

Por el derecho a decidir del Pueblo catalán. Por un 9 de Noviembre desobediente

Comunicado de Izquierda Anticapitalista

La decisión del Tribunal Constitucional de admitir a trámite los recursos presentados por el gobierno contra la ley de consultas del Parlament y el decreto, firmado por el president de la Generalitat, de convocatoria de una consulta no vinculante el próximo 9 de noviembre, abre una nueva etapa en el proceso democrático-soberanista catalán. No solo se paraliza la consulta sino también “las restantes actuaciones de preparación para la convocatoria de dicha consulta o vinculadas a ella”, tratando de cortocircuitar desesperadamente la posibilidad de la ciudadanía catalana de expresarse en las urnas, situando en la ilegalidad a una mayoría social y política en Cataluña.

Los recursos del gobierno, resumidos en el discurso de Rajoy, siguen siendo los de siempre: que “la consulta que se pretende llevar a cabo, ni por su objeto, ni por el procedimiento seguido, es compatible con la Constitución española” (¿seguro?: ¿por qué no aceptaron aplicar, por ejemplo, el artículo 150.2 que habría permitido transferir la competencia de convocar referéndum no vinculante a la Generalitat?); que “la soberanía reside en el pueblo español en su conjunto y una parte de él no puede tomar decisiones sobre lo que afecta a todos” (¿por qué, entonces, en Escocia sí han podido votar únicamente los y las escoceses si se separaban o no del Reino Unido y no el conjunto de la ciudadanía de ese Estado?); que, en fin, ya en plan catastrofista, “esta consulta de autodeterminación (…) va en contra de la Ley, desborda la democracia, divide a los catalanes, los aleja de Europa y del resto de España, y perjudica gravemente a su bienestar” (¿no será, más bien, el Estado español el que se aleja de esa “Europa” que no ha dicho nada en contra del referéndum escocés y, en cambio, asiste preocupada a la inestabilidad política que puede provocar al “choque de trenes” que se anuncia?) .

Rajoy afirma que “desde un punto de vista estrictamente político, tampoco cabe obrar de otra manera”. Ahí está el quid de la cuestión: hay una demanda ampliamente mayoritaria en Cataluña a favor de ejercer su derecho al voto el próximo 9 de noviembre, como hemos comprobado por distintas vías (ahora, con el 92,9 % de ayuntamientos dispuestos a organizar la consulta), lo lógico habría sido que la democracia hubiera sido la base de cualquier decisión política y que la ley se subordinase a la voluntad popular.

El PP y el PSOE no tienen ningún problema en cambiar las leyes cuando los mercados financieros lo reclaman, como ocurrió con la reforma exprés del artículo 135 de la Constitución, en pleno agosto de 2011. Se revela así que para el PP y el PP, los mercados son la fuente de la soberanía, y no los pueblos. Un gobierno se define por a quién escucha y a quien ignora. En todo esto ha influido un fundamentalismo constitucional muy arraigado en sus filas, pero también los intereses electorales del bipartidismo, que intentan compensar el desgaste que está sufriendo tanto en el plano político (corrupción) como social (“austericidio”) mediante el recurso a un nacionalismo español beligerante en una parte significativa de su base social. La respuesta de las organizaciones sociales y políticas catalanas favorables a la consulta no se ha hecho esperar. Un movimiento plural y transversal ocupará las calles, las ciudades y los pueblo, con la participación activa una parte creciente de la sociedad catalana no se reconoce tampoco en el “pujolismo” que ha sido también uno de los pilares del “régimen del 78”, que ha practicado también duros recortes sociales y hoy se encuentra en profunda crisis. Proclamando su derecho a desobedecer a la suspensión del Tribunal Constitucional, pueden contar con toda la legitimidad democrática para ello y, además, con la propia legalidad de lo acordado por sus instituciones representativas.

Desde Izquierda Anticapitalista apoyamos y apoyaremos todas las movilizaciones y acciones, tanto desde Catalunya como desde el resto del Estado Español, que defiendan y apoyen el legítimo derecho del pueblo catalán a decidir su futuro. El Gobierno neoliberal de Artur Mas y el gobierno “austeritario” de Mariano Rajoy pueden ser desbordados por una marea desobediente que diga: queremos decidirlo todo, queremos nuestros derechos, los pueblos y las clases trabajadoras no nos resignamos ni a vernos encorsetados en vuestras instituciones anti-democráticas ni aceptamos vuestras políticas de recortes.

El 9 de noviembre el pueblo catalán debe votar si o si. Solidarizarnos con los que buscan decidir su futuro es el primer paso para reconstruir las solidaridades que los de arriba destruyen.
30 de septiembre de 2014
www.anticapitalistas.org

viernes, 26 de septiembre de 2014

Nuestros cuerpos, nuestras vidas, ¡nosotras decidimos!

El 28 de septiembre es ya una fecha importante en las convocatorias feministas que se dan a nivel mundial. Ya van casi quince años desde la primera vez que celebramos este día. Pero este año es especial y sumamente importante para el estado español: el PP ha retirado lo que iba a ser la nueva ley del aborto, con la que nos ha tenido amenazadas durante varios años, y su impulsor, Alberto Ruiz Gallardón, ha dimitido.

Su intento de controlar el cuerpo y la vida de las mujeres ha sido contestado por un movimiento feminista que ha luchado y seguirá luchando por los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Pero también por el derecho a la vida, frente a aquellos que nos dictan qué tenemos que hacer; frente a aquellos que pretenden que seamos simples incubadoras; frente a aquellos que quieren que traigamos hij@s al mundo para después olvidarse de ell@s. Por el derecho a la vida la vida de las miles de mujeres que mueren en abortos clandestinos a diario.

Este intento de recuperar los roles familiares y de género tradicionales ha sido combatido por millones de mujeres y hombres feministas que se niegan a retroceder en los derechos de las mujeres. Sólo éstas pueden decidir sobre su propio cuerpo y si quieren/queremos o no ser madres.

Pero no podemos olvidar que con la actual ley del PSOE el aborto tampoco es libre. Así que seguiremos saliendo a la calle y luchando por el derecho a decidir de las mujeres. No queremos la ley de Gallardón, pero tampoco la que tenemos. Exigimos una nueva ley que contemple las demandas del movimiento feminista donde:
  • La IVE se realice en centros públicos, y no en centros concertados o privados. Hoy el 98% de los abortos se realizan fuera de la pública.
  • No se cuestione nuestra capacidad para tomar decisiones, no queremos irnos a casa a repensar nuestra decisión. Exigimos la retirada del período de reflexión.
  • Se despenalice el aborto, se retire del código penal y se dé el reconocimiento legal del derecho a interrumpir el embarazo de forma libre.
  • El derecho a la reproducción asistida de cualquier mujer esté garantizado de forma libre, gratuita y por la sanidad pública. Reconocimiento de los derechos reproductivos y sexuales para todas.
  • Se recoja una educación afectivo-sexual que rompa con los roles de género tradicionales y con la heteronormatividad, que no sólo nos hablen de anticonceptivos, enfermedades de transmisión sexual y los aspectos biológicos de la reproducción. Queremos que se contemplen todas las preferencias sexuales en relaciones de igualdad y respeto.
  • Por supuesto, se pongan los medios económicos, materiales y humanos para poder desarrollar todas estas demandas en las mejores condiciones.
Por estos motivos, desde Izquierda Anticapitalista nos sumamos a las movilizaciones que se darán en todo el estado el 28 de septiembre.
¡Educación sexual para decidir; anticonceptivos para no abortar; aborto libre, seguro y gratuito para no morir!

Solidaridad con las trabajadoras de ayuda a domicilio de Baza. ¡La lucha es el único camino! ¡Apoyemos la huelga!

Desde Izquierda Anticapitalista nos solidarizamos con la huelga de las trabajadoras de ayuda a domicilio en Baza. Hace ya dos años que se vienen repitiendo impagos regulares a dichas trabajadoras sin que nadie aporte ninguna solución. Ni la empresa, Inperodes, ni las diferentes administraciones: la Junta de Andalucía y el ayuntamiento de Baza. La única respuesta es la indiferencia y el desprecio.

Por esos motivos, las trabajadoras de ayuda a domicilio de Baza que cuentan con una plantilla de 154 trabajadoras han decidido convocar 10 días de huelga para los próximos 26, 29 y 30 de septiembre y los 1,2,3,14,15,16 y 17 de octubre.

Desde Izquierda Anticapitalista nos ofrecemos para apoyar dicha movilización y exigimos una solución para que los impagos cesen. Exigimos una solución a la Junta de Andalucía gobernada por el PSOE-IU, al ayuntamiento de Baza gobernado por el PSOE así como a la empresa.

La respuesta de los de arriba a la crisis del sistema capitalista es ya conocida por tod@s. Para recuperar su tasa de ganancia se atacan a los derechos de la clase trabajadora y a sus salarios. Están decididos a que la crisis la paguemos los de abajo.

Denunciamos los recortes que está llevando a cabo tanto el gobierno de Mariano Rajoy como el gobierno de Díaz-Valderas en materia de ley de dependencia que se ataca tanto a usuarios como a trabajadoras.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Nuestros cuerpos, nuestras vidas, ¡nosotras decidimos!

El 28 de septiembre es ya una fecha importante en las convocatorias feministas que se dan a nivel mundial. Ya van casi quince años desde la primera vez que celebramos este día. Pero este año es especial y sumamente importante para el estado español. Si se confirman las noticias que nos han ido llegando en los últimos días, el PP retirará lo que iba a ser la nueva ley del aborto, con la que nos ha tenido amenazadas durante varios años. 

Su intento de controlar el cuerpo y la vida de las mujeres ha sido contestado por un movimiento feminista que ha luchado y seguirá luchando por los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Pero también por el derecho a la vida, frente a aquellos que nos dictan qué tenemos que hacer; frente a aquellos que pretenden que seamos simples incubadoras; frente a aquellos que quieren que traigamos hij@s al mundo para después olvidarse de ell@s. Por el derecho a la vida la vida de las miles de mujeres que mueren en abortos clandestinos a diario. 
 
Este intento de recuperar los roles familiares y de género tradicionales ha sido combatido por millones de mujeres y hombres feministas que se niegan a retroceder en los derechos de las mujeres. Sólo éstas pueden decidir sobre su propio cuerpo y si quieren/queremos o no ser madres. 

Pero no podemos olvidar que con la actual ley del PSOE el aborto tampoco es libre. Así que seguiremos saliendo a la calle y luchando por el derecho a decidir de las mujeres. No queremos la ley de Gallardón, pero tampoco la que tenemos. Exigimos una nueva ley que contemple las demandas del movimiento feminista donde:
  • La IVE se realice en centros públicos, y no en centros concertados o privados. Hoy el 98% de los abortos se realizan fuera de la pública.
  • No se cuestione nuestra capacidad para tomar decisiones, no queremos irnos a casa a repensar nuestra decisión. Exigimos la retirada del período de reflexión. 
  • Se despenalice el aborto, se retire del código penal y se dé el reconocimiento legal del derecho a interrumpir el embarazo de forma libre.
  • El derecho a la reproducción asistida de cualquier mujer esté garantizado de forma libre, gratuita y por la sanidad pública. Reconocimiento de los derechos reproductivos y sexuales para todas.
  • Se recoja una educación afectivo-sexual que rompa con los roles de género tradicionales y con la heteronormatividad, que no sólo nos hablen de anticonceptivos, enfermedades de transmisión sexual y los aspectos biológicos de la reproducción. Queremos que se contemplen todas las preferencias sexuales en relaciones de igualdad y respeto.
  • Por supuesto, se pongan los medios económicos, materiales y humanos para poder desarrollar todas estas demandas en las mejores condiciones.


Por estos motivos, desde Izquierda Anticapitalista nos sumamos a las movilizaciones que se darán en todo el estado el 28 de septiembre.




¡Educación sexual para decidir; anticonceptivos para no abortar; aborto libre, seguro y gratuito para no morir!

¿Qué habría pasado en Escocia si hubiera ganado el si?

Alberto Loja, militante de Izquierda Anticapitalista Granada

El pasado 18 de Septiembre de 2014, a unas horas de que se cerraran las urnas y conociéramos los resultados del referéndum por la independencia escocesa, todos los medios de comunicación unionistas y del régimen del Estado español se frotaban las manos ante los sondeos que apuntaban una victoria clara del no.

Recomiendo, antes de continuar mi reflexión, para quien desconozca la situación escocesa a fondo, el completo y breve artículo publicado en esta misma web titulado "Escocia y el referéndum por la independencia" por el camarada griego Alexis Liosatos, militante de Kokkino, traducido por el compañero Tomás Martínez: http://www.anticapitalistas.org/spi...

En el Estado español hemos podido comprobar cómo la prensa del régimen, destacando los servicios informativos de Radio Televisión Española, ha metido miedo durante la semana de la Diada con una clara táctica de doctrina del shock alertando de la fuga de capitales y la devaluación de la libra esterlina frente al euro que se producía inmediatamente tras conocerse las primeras encuestas que daban la victoria al sí.

Sin embargo durante la jornada del referéndum la bolsa de Londres y la libra esterlina registraron subidas, lo que se interpreta como el voto de confianza de los inversores al no y a que al día siguiente el Reino seguiría siendo Unido y de la Gran Bretaña.

Otra lectura podría haber sido que Londres y la Unión Europea ya tenían preparado un paracaídas para estabilizar un resultado rupturista. Escocia, aunque pequeña, es una joya importante de la Corona. De hecho, Alex Salmond, líder del Partido Nacionalista Escocés y experto en economía petrolera y ex ejecutivo de uno de los principales bancos de Escocia, ya ha regalado los oídos de las multinacionales y grandes empresas prometiendo una Escocia independiente con una fiscalidad más baja que Reino Unido.

Tras la derrota, el primer ministro británico David Cameron ya se ha comprometido a iniciar un plan de reformas constitucionales para conceder mayor autonomía no sólo a Escocia sino al resto de naciones que integran el Reino Unido, incluida Inglaterra, la única de las cuatro que carece de parlamento y gobierno autónomo. Este referéndum tras el no, desde mi punto de vista, queda como paradigma del "cambiar todo para que nada cambie". Tanto es así que Salmond, decepcionado, ha anunciado su dimisión como líder de gobierno, cargo que ocupa desde 2007, y como líder de partido para Noviembre de este año. Resumen el clima de estancamiento las irónicas declaraciones del viceministro principal norirlandés Martin McGuinness, del Sinn Féin, quien ha dicho que "Ya nada será lo mismo para Escocia ni para ningún lugar" y ha exigido un referéndum por la unificación de la Irlanda ocupada a la República de Irlanda.

Este interminable conflicto dentro de las Islas Británicas, referéndum que, sin embargo, puede ser convocado en cualquier momento por la/el Secretaria/o de Estado de Irlanda del Norte, designada/o por el Primer Ministro británico, tras el Acuerdo del Viernes Santo. Pero, ¿qué habría cambiado en Escocia si hubiera ganado el sí?

El primer ministro David Cameron, amenazando que una victoria del sí "le partiría el corazón", estaba arropado por su socio de gobierno, el viceprimer ministro demo-liberal Nick Clegg, y el líder de la oposición, el laborista Ed Miliband; la reina Isabel II, sin embargo, no quiso pronunciarse sobre una "decisión del pueblo escocés": es natural que el secesionismo escocés del SNP no le quitara el sueño. La consulta del SNP no planteaba la cuestión republicana y hay una facción de los nacionalistas escoceses que apuestan por que la jefatura del nuevo Estado escocés continúe siendo ostentada por el/la monarca británica/o, como ya ocurre en otros países de la Commonwealth. Los tronos de Inglaterra y Escocia se unificaron de facto en 1603 con la proclamación de Jacobo VI de Escocia, de la casa Estuardo, como rey de Inglaterra, siendo el legítimo heredero a la Corona inglesa tras la muerte sin descendencia de Isabel I de Tudor; la unión de iure nació en 1707 con la primera Union Act, inspirada más bien por intereses imperialistas de ultramar que por vínculos de sentimiento nacional.

El independentismo escocés, por muy nacionalista que se diga el SNP, no es nacionalista. La mayoría de sus símbolos nacionales (sí, esos que Hollywood ha explotado) nacen en el romanticismo, con autores literarios como Walter Scott. Escocia carece de lengua propia, de una tradición religiosa en los últimos dos siglos que la distancie de Inglaterra y, lo más importante, de un pasado histórico de opresión nacional y cultural como pueblo. Es más, junto a sus vecinos del sur, enarbolaron la bandera imperial británica por todo el globo del durante siglos.
El nacionalismo del SNP se asienta sobre los vastos yacimientos petróleo descubiertos en el Mar del Norte a finales de la década de los 60 y principios de la década de los 70, cuya gestión y tributación desde entonces ha servido para los nacionalistas escoceses como argumento principal para la secesión y el mantenimiento del Estado independiente, que se tradujo en elevados réditos electorales para un partido entonces minoritario. Los millones de dólares generados de las tasas sobre los ingresos del crudo acaban en las arcas de Londres.

Si el sí ganase hoy, Escocia pasaría a recaudar el 91% de la tasa. El proyecto nacional del SNP es la creación de un petro-estado proteccionista que garantice el bienestar social. El ensañamiento de los gobiernos de Margaret Thatcher con las trabajadoras y trabajadores de la industria y la minería escocesas hicieron virar el voto de la población hacia la socialdemocracia, representada entonces por los laboristas, y el nacionalismo populista del SNP; con la Tercera Vía de Tony Blair, la reconfiguración del proyecto socialdemócrata escocés recayó en el SNP.

Comparemos las condiciones materiales de dos concejos que han votado antagónicamente: por un lado, Glasgow (53,5% sí; 46,5% no; participación: 75%) y, por otro lado, el concejo (también llamado "reino", ’Kingdom’) de Fife (45,00% sí; 55,00% no; participación: 84%). A partir de la década de los 80 Glasgow sufrió una desindustrialización que la ha tornado en una economía fundamentalmente del sector terciario, dominada por la Administración pública, sanidad, venta al por menor, y negocios y finanzas.

Glasgow, que celebró por todo lo alto la muerte de Thatcher, cuya capital ha sido históricamente la avanzadilla del sindicalismo escocés contra las políticas de la Dama de Hierro, presumió de ser el área metropolitana que más desempleo tuvo en el Reino Unido en 2013 según la Oficina de Estadísticas Nacionales: 30,2% de hogares sin personas adultas empleadas entre 16 y 64 años ha sido el dato sin gran variación en los últimos ocho años. Salarios bajos, jornada laboral muy reducida, contratos eventuales, infraempleo. El nivel de empleo en Glasgow estaba ocho puntos por debajo de la media escocesa en 2013: una situación que contrasta mucho con la de Fife.

En esta última región, comunicada con Edimburgo a través de un colosal puente que facilita el transporte de mercancías, se encuentran implantados el mayor centro de distribución que Amazon tiene en Reino Unido, la mayor grúa pórtico de Reino Unido, una multinacional noruega de procesado de pescado, una embotelladora de espirituosos Diageo, industria multinacional de telefonía móvil e informática, industria de fabricación e instalación de energías renovables, industria siderúrgica enfocada a las petrolíferas y las renovables… y el nivel de empleo a sólo un punto por debajo de la media de Escocia y de Reino Unido según los datos de julio de 2014 de la institución Fife Economy Partnership.

Las campañas de la prensa británica y de los grandes partidos unionistas (especialmente la del "Better Together" de los laboristas, que ha sido apodada "del miedo") han sido verdaderas filmografías de terror apocalíptico y catastrofista. El Sunday Post llegó a escribir que el SNP financiaría al nuevo Estado Islámico de Siria e Irak por apoyar éstos supuestamente la independencia escocesa.

Escribía arriba que el independentismo escocés no es un movimiento genuinamente nacionalista, aunque haya sido secuestrado por dicha tradición. El SNP ha sabido cómo reconducir las aspiraciones del movimiento obrero escocés, en sus distintas expresiones sindicales y sociales, hacia su propio proyecto político burgués. Por ejemplo, en el siglo XIX en Edimburgo nacieron las primeras universidades obreras por iniciativa de la Asociación Internacional de Trabajadorxs, con una gran cuota de matriculadas y matriculados, gratuitas y universales.

El movimiento obrero llegó a construir tal hegemonía cultural que hoy la educación en Escocia es gratuita, pública y universal desde párvulos hasta el posgrado; el sistema de las universidades de la Internacional obrera llegó a contagiarse incluso a las universidades estatales (véase la de St Andrews o la de Edimburgo, de las más antiguas de Europa).

El referéndum escocés, aunque pactado bilateralmente entre los gobiernos políticos de Edimburgo y Londres, surge del impulso de décadas de movilización social y sindical del movimiento obrero en Escocia contra la ofensiva neoliberal. En Londres ha localizado la clase obrera escocesa "el comité de administración de los negocios de la burguesía". La expresión democrática del pueblo escocés sobre la autodeterminación nacional, en Cataluña el 9 de Noviembre mediante la desobediencia civil, es ejercicio de un derecho fundamental que nos conduce a considerar inevitablemente también el derecho de un pueblo a decidir la gestión de la propiedad y los recursos naturales.

Por eso, en mi opinión, el resultado del referéndum es quizá un fracaso táctico de la clase obrera escocesa por la vía independentista, pero no estratégico, puesto que la cuestión nacional, bajo mi criterio, no es elemento inseparable de la emancipación obrera escocesa. No perdamos la esperanza de ver desestabilizarse el Reino Unido y la Europa de la Troika como en el periodo de 1916-17 los pueblos obreros y campesinos de Irlanda y Rusia resquebrajaron los dos imperios más vastos del mundo.

Por supuesto, digamos sí a una Escocia independiente, pero delimitemos, bajo la bandera del internacionalismo obrero, unas fronteras para el nuevo Estado que no puedan sobrepasar los viejos poderes que sojuzgan y explotan a nuestra clase. ¿Qué independencia queremos? ¿Sobre qué queremos decidir? Parafraseando al líder socialista obrero irlandés James Connolly, nacido y criado en los suburbios industriales de la capital escocesa: si mañana echáis al ejército inglés, desterráis la Union Jack e izáis la Cruz de San Andrés solitaria sobre el Castillo de Edimburgo; a menos que emprendáis la organización de una república socialista todos vuestros esfuerzos habrán sido en vano.

Inglaterra todavía os dominará. Lo hará a través de sus capitalistas, sus terratenientes, a través de todo el conjunto de instituciones comerciales e individuales que ha implantado en este país y que están regadas con las lágrimas de nuestras madres y la sangre de nuestros mártires.