martes, 15 de abril de 2014

14 de Abril: Entrevista a Jaime Pastor

1. La crisis de la monarquía es evidente, ¿cree usted que ha llegado el momento de reclamar la III República?

Respuesta: Efectivamente, esa crisis está a la vista pero, dadas las limitaciones con las que tropieza todavía la difusión de un imaginario republicano popular, hay que reconocer que existe aún un margen en el bloque de poder dominante para tratar de resolverla mediante una operación sucesoria, acompañada de algunas autorreformas de fachada que busquen neutralizar el rechazo que se extiende hacia esa institución. Mayor razón, por tanto, para cuestionar a la monarquía en un sentido alternativo frente a los de arriba e incluso a quienes están haciéndolo desde la extrema derecha.

2. Las tensiones territoriales ponen de manifiesto los límites de la Constitución de 1978. ¿Es necesaria una nueva constitución, que opte por un modelo republicano federal?

R: Que las “tensiones territoriales”, principalmente ahora en torno al conflicto catalán y a la recentralización política actual, están cuestionando el “modelo” autonómico es evidente. El problema está en que antes de plantear una nueva Constitución que opte por un modelo republicano federal habría que conocer la opinión de pueblos como el catalán sobre cuál es el tipo de relación que quieren mantener con otros pueblos del Estado: ¿federal, confederal, independiente? Sólo después de conocerla cabría valorar si se plantea un común modelo republicano federal o, por el contrario, un proceso de constitución de Repúblicas que a continuación llegaran voluntariamente a acordar algún tipo de relación distinta de la actual.

3. La acentuada pérdida de derechos de los trabajadores y de los ciudadanos ¿exige la creación de un gran movimiento democrático por la República?
 
R: El vaciamiento de los derechos de ciudadanía en general y, sobre todo, de los sociales es cada vez mayor. Haría falta promover un gran movimiento plural a favor de la ruptura con este régimen y por la libre unión republicana de nuestros pueblos; un horizonte que debería ir estrechamente unido al rechazo al pago de la deuda ilegítima (empezando por la derogación del artículo 135 de la Constitución vigente) y al blindaje constitucional de nuestros derechos y bienes comunes, objetivos que sin duda nos confrontarían con la troika y nos exigirían unir nuestras fuerzas con, al menos, los pueblos del Sur de Europa.

¿(Auto)Reforma constitucional o derecho a decidir?

Jaime Pastor | Viento Sur

El desarrollo de la sesión del 8 de abril en el Parlamento español ha vuelto a poner en evidencia la ceguera voluntaria de los dirigentes de los dos grandes partidos ante el creciente apoyo que encuentra en Catalunya la reclamación de una consulta sobre su futuro político. Lo único que han podido ofrecer, tímidamente el PP y más abiertamente el PSOE, es la propuesta de una reforma constitucional como alternativa al derecho a decidir. Un falso camino en el que ni ellos mismos creen, conscientes de que difícilmente se podrían limitar a abordar la modificación del “modelo territorial” a la vista de las diversas grietas abiertas dentro de un régimen en crisis profunda. La experiencia de la “Transición”, cada vez más desmitificada, ha sido ya suficiente para creer en otra que no sería sino su caricatura, al servicio simplemente del lavado de cara de una elite corrupta que se resiste a desaparecer del escenario.

Ni siquiera se ha podido escuchar de Rajoy, Rubalcaba o Alonso una sola mención a la puerta abierta que la sentencia del Tribunal Constitucional del pasado 25 de marzo ofrece cuando llama al “diálogo” para abordar los problemas “derivados de la voluntad de una parte del Estado de alterar su estatus jurídico” y reconoce que el derecho a decidir “expresa una aspiración política susceptible de ser defendida en el marco de la Constitución”. Por mucho que hayan querido desmarcarse de la “democracia militante” que critica ese Tribunal, es esa concepción autoritaria y de trágico recuerdo la que emplean los líderes de esos partidos para proclamar cínicamente el blindaje de una Constitución que, como se lo recordaron representantes catalanes y vascos, no tuvieron reparo alguno en modificar a toda prisa en uno de sus artículos, el 135, para una nueva cesión de soberanía ante la “dictadura de los mercados”.

Lo mismo cabe decir de la oferta de modelo federal de Rubalcaba, siempre con el referente alemán y con miedo a hablar de plurinacionalidad para no asustar a sus aliados del PP y a muchos de sus propios “barones” en la defensa de la “unidad de España”. Una política a la que, por desgracia, se ha subordinado un PSC a la deriva, contradiciendo lo que prometieron en su programa electoral.

Si a todo esto sumamos una Rosa Díez, a la cabeza de una UPyD aspirante a ser futura bisagra entre PP y PSOE, blandiendo la bandera del nacionalismo español más beligerante en la negativa al diálogo y en la demonización del soberanismo y el independentismo catalán, pocas dudas caben de que con esas fuerzas políticas no será posible llegar a un acuerdo en torno a una vía legal para el reconocimiento del derecho a la consulta. Ni su concepción de la “democracia” –reducida, por mucho que la maticen luego, a la obediencia a la “sagrada” Constitución-, ni su interés en querer seguir cohesionando a una parte de su electorado frente a un “enemigo común” –los otros nacionalismos-, ni, en fin, su falta de voluntad política se lo permiten.

Su táctica de reducir el aumento del independentismo al mero agravio fiscal o a la “hispanofobia” tampoco pareció muy eficaz. En efecto, pese a sus esfuerzos, especialmente por parte de la líder de UPyD, ni el “España nos roba” ni la reivindicación de las esencias catalanas salieron en los discursos de la delegación del Parlament. Más bien vimos lo contrario: no faltó por parte de ésta una invitación a los pueblos de España a tender puentes y a, en el caso de crear un nuevo Estado en el futuro, buscar nuevas formas de cooperación como buenos vecinos; también fue oportuna la denuncia, sobre todo desde ICV-EUiA, del doble rasero de los principales partidos de ámbito estatal a la hora de ceder soberanía a los de arriba y, en cambio, negarse a hacerlo a la ciudadanía y a Catalunya en la defensa de sus derechos frente a los recortes y a la recentralización en marcha. Las intervenciones de PNV, Amaiur, BNG o Compromís a favor de la reivindicación catalana sirvieron, por encima de las diferencias, para avisarles de los nuevos desafíos con que se pueden encontrar en el futuro quienes, con su miedo a la democracia, están actuando como “separadores” de esa España de la que tan apasionadamente se reclaman. No sorprende, por eso, que alguien recordara en el debate al poeta Joan Maragall y su Oda en medio de la gran crisis de 1898, en la que acababa con un “Adéu, Espanya!”.

Sólo quedaron como “argumentos” la reiterada declaración de que el derecho de autodeterminación no existe en ninguna Constitución y la amenaza del desastre económico fuera de la Unión Europea. Con el primero siguen resistiéndose a reconocer que los precedentes de Quebec y Kosovo y, ahora, de Escocia han acabado conduciendo a su reconocimiento legal como “derecho-remedio” una vez agotadas todas las vías de acomodo dentro del Estado del que forman parte. Eso es lo que ocurre precisamente con Catalunya tras la frustrada experiencia de la reforma del Estatut y, ahora, el rechazo parlamentario a la propuesta de transferencia de la competencia para convocar un referéndum consultivo. Con el segundo tratan de ocultar algo cada vez más evidente: que hoy el austericidio que impera en la Unión Europea se está convirtiendo en una pesadilla para los pueblos del sur de la eurozona y que tanto España como Catalunya deberán replantearse, más pronto o más tarde, su obediencia fiel a los dictados de la troika y de sus gobiernos si quieren salir de su empobrecimiento creciente, como bien denunciaron los convocantes de las Marchas de la Dignidad.

Bloqueada ahora esta primera vía legal, quedan otras ya previstas por la Generalitat, entre ellas una nueva ley de consultas populares del Parlament catalán y, si ésta fuera también recurrida, la declaración unilateral de independencia tras unas elecciones anticipadas. Con todo, lo importante es que no son Artur Mas ni CiU, ni siquiera ERC quienes marcan el guión sino todo un movimiento social transversal el que está detrás de esta demanda con su propia agenda. Es ese nuevo actor colectivo y plural el que está abriendo una brecha en la lucha contra este régimen que deberíamos saber aprovechar desde fuera de Catalunya para profundizar sus grietas. El llamamiento de las Marchas de la Dignidad, que culminaron en Madrid el pasado 22 de marzo con una de las manifestaciones más masivas que hemos conocido durante nuestra historia reciente, y a pesar de la criminalización sufrida posteriormente, significó un paso adelante en ese sentido: exigiendo no sólo el “no pago de la deuda, ni un recorte más, fuera los gobiernos de la troika, pan, trabajo y techo para todos y todas” sino también el derecho de los pueblos a “ejercer su soberanía” y su “derecho a decidir”, nos ofrecen un programa de acción común que deberíamos acompañar de una agenda que tuviera también, por qué no, en el próximo 9 de noviembre, fecha anunciada para la consulta en Catalunya) una ocasión para “golpear juntos” a este gobierno y a este régimen.

8/04/2014
Jaime Pastor es editor de VIENTO SUR

martes, 8 de abril de 2014

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¡La Corrala Utopía no se rinde!

La Utopía no son sus muros sino sus gentes. Hoy nos han echado de nuestras casas, nos han echado a la calle, y en la calle seguiremos siendo la Corrala Utopía, porque no tenemos otros sitio a donde ir.

LA UTOPÍA NO SON SUS MUROS
La Utopía no son sus muros sino sus gentes. Hoy nos han echado de nuestras casas, nos han echado a la calle, y en la calle seguiremos siendo la Corrala Utopía, porque no tenemos otros sitio a donde ir. Con nocturnidad y alevosía, teniendo en puertas la solución para la Corrala, el PP y el Ayuntamiento han ejecutado la orden de desalojo que pesaba sobre nuestra casa. Parece que, a un paso de realojarnos en otras viviendas, el alcalde Zoido no podía permitir una victoria de este calibre, en un ejercicio de soberbia y despotismo. No estamos hablando de medir fuerzas, hablamos de que hay vidas en juego, las nuestras y las de nuestros hijos e hijas.

Es una vergüenza que el Ayuntamiento de Sevilla tenga bloqueadas la adjudicación de al menos 389 viviendas de su propiedad, 389 viviendas que no entrega a familias necesitadas y que encima a nosotras, que estamos luchando por lo que es justo, nos eche a la calle.

Y en la calle estamos y en la calle nos quedaremos, cerca de ese alcalde sin escrúpulos, en la Plaza Nueva, frente al Ayuntamiento, mientras que la Corrala Utopia no consiga una solución digna. Debe saber, y temer, el señor alcalde que el conflicto de la Corrala no acaba en sus muros, que somos nosotras, las vecinas, las que le recordaremos que aquí nos tiene, enfrente, para pelear y luchar por nuestras vidas, porque nosotras estamos en nuestro derecho y usted en la obligación de atender a nuestras necesidades.
¡¡La Corrala Utopía no se rinde!! seguiremos luchando hasta donde haga falta.
Enlace con la declaración

Cuando no se es leal a los tuyos...

Tomás Martínez, militante de Izquierda Anticapitalista-Andalucía

Cuando no se es leal a los tuyos te acusan hasta de tener tijeras. A ti, que combatiste y combates las de Rajoy y Zapatero, te dicen incluso algunos por la calle “que ya no los representas”. Cuando no se es leal a los tuyos oyes rimas en las manifestaciones de los movimientos sociales que has dejado de lado o has vampirizado una vez entrados en el gobierno. Pero tú te miras al espejo y crees que no has cambiado nada. Has estado el primero en la pancarta en muchas luchas para merecer esto.

Cuando no se es leal a los tuyos te sientes incómodamente aludido en las marchas del 22M cuando se grita contra los gobiernos de la troika, mirado de reojo al sacar tu bandera, y eso que tú entonaste con muchos que “PSOE y PP la misma mierda es” y luchas contra sus políticas, o eso pensaste en la campaña electoral andaluza. Cuando no se es leal a los tuyos tienes que aguantar cómo te piden que te pongas al otro lado de la barricada y no con el régimen, como si hubieras estado del lado de los mercados.

Cuando no se es leal a los tuyos aquel “rebélate” se da la vuelta y como boomerang te acompaña y torpedea el camino adonde quiera que vayas, aunque seas el último militante de base y a la firma del pacto no te avisaron ni Valderas ni Centella y en el referendum no entendieras a qué venía tanta prisa. Cuando no se es leal a los tuyos te cuestionas por qué las izquierdas son inflexibles y te exigen tanto en época de recortes duros, ni reconocen el esfuerzo de tu organización y el papelón de sostener a Susana.

Cuando no se es leal a los tuyos, cuando también los tuyos son docentes despedidos, cuando tú siempre has dicho que estabas por la defensa de la pública, la cifra de 4502 despidos no te la puedes sacar de la cabeza en las manifestaciones de Marea Verde y en las huelgas educativas. Cuando no se es leal a los tuyos tienes que recordar a tus compañeros del sindicato estudiantil que las tasas aquí no han subido tanto, que se hace lo que se puede y que al menos las juventudes comunistas no querían este pacto.

Cuando no se es leal a los tuyos te acusan también de no haber estado con Somontes y las Turquillas, ni apoyar sin fisuras desde San Telmo a Cañamero y Gordillo, a pesar de que marchaste con ellos aquel verano. Cuando no se es leal a los tuyos no entiendes que la Marea Blanca se manifieste en Sevilla por la fusión de dos hospitales, que amenacen trabajadores de empresas con encerrarse en tu sede y que las infatigables monitoras llamen a los tuyos cómplices. Pero si tú eres y estás con ellos…

Cuando no se es leal a los tuyos te repugna el retintín de quien habla de “los recortes vengan de donde vengan” y no te hace falta que te aclaren que implican el mismo sufrimiento porque a ti también te han retirado la beca, bajado el salario y reducido la pensión. Cuando no se es leal a los tuyos te muerdes la lengua con tus electos en la fiesta constitucional, alabando a Suárez y el siendo equilibristas en Catalunya.

Cuando no se es leal a los tuyos te parece una injusticia mayúscula que se le pidieran responsabilidades a tu consejera tras el desalojo de la Corrala Utopía y se señalara a la Junta tanto como al ayuntamiento, después de lo que se ha trabajado para sacar la ley antidesahucios. No te gusta que recuerden que para dilatar la negociación se pidiera a las vecinas que bajaran de intensidad, ni que muchos grupos de Stop desahucios con los que paraste desalojos se sintieran excluidos y ninguneados.

Cuando no se es leal a los tuyos los mismos tuyos de Delphi te confunden con Valderas y te llaman traidor y vendido, encuentras el rechazo y plante de tu propio sindicato en las asambleas y te preguntas qué has hecho para merecerlo. Cuando no se es leal a los tuyos cierras filas con aquéllos que dicen que Griñán ya dejó limpio este patio y que sonríen manchándose la mano en saludos con Botín. Cuando no se es leal a los tuyos te estremeces al oír de Rajoy que Andalucía cumple, porque a ti también te felicita.

Cuando no se es leal a los tuyos eres un incomprendido por quienes tensan la cuerda y te exigen poner más los pies en las calles que en los despachos, y aunque nunca entraste en uno te toca purgar su culpa. Cuando no se es leal a los tuyos te obligas a poder estar en dos sitios, en la gestión y en la pelea, sin llegar a asumir esta endiablada esquizofrenia y dando explicaciones que otros te imponen desde el golpe de BOJA.

Cuando no se es leal a los tuyos sólo cabe una respuesta: no hacer más daño a la conciencia de clase remendando la ropa vieja y volver a ser leal a los tuyos dejando de partir y repartir las migajas de pan y el caducado plato de lentejas que gestionan la sumisión. Muchos escépticos hay que te esperan en el mismo sitio del que no se han movido, no buscan cerrar el círculo de la unidad de la izquierda con la socialdemocracia, sino que gestionan la unidad de la lucha de la extrema lealtad a las y los trabajadores.

martes, 1 de abril de 2014

Continuar y ensanchar el camino abierto por las Marchas de la Dignidad

Declaración de Izquierda Anticapitalista tras el 22-M
1.- Una impresionante demostración de fuerza, construida desde abajo, con reivindicaciones rupturistas. 

El 22-M, ha sido la culminación de una iniciativa de acción, construida durante seis meses, y en la que han confluido gran parte del sindicalismo alternativo, movimientos sociales diversos, redes de acción contra el paro, mareas, sectores y empresas en lucha, organizaciones políticas de izquierda, centenares de colectivos de diferentes ámbitos y miles de personas activistas, aglutinadas en torno a los contenidos del Manifiesto estatal y al apoyo y cobertura de las columnas que marchaban a Madrid.

Una iniciativa que permitía un alto grado de descentralización y autoorganización, con cientos de actos y declaraciones de apoyo y extensión de sus principales reivindicaciones en territorios, sectores y empresas y movilizaciones locales y zonales, que complementaban y reforzaban la convocatoria central.

Esta autoorganización se ha plasmado en la construcción de numerosas coordinaciones territoriales para impulsar la iniciativa: las Marchas, se han convertido así en un crisol que permitía recoger múltiples indignaciones y malestares y juntar diferentes actores socio-políticos dispuestos a canalizarlos y darles expresión en la acción y hacerlo con vocación de masas.

El Manifiesto estatal ha permitido trasladar un conjunto de reivindicaciones de ruptura con las políticas de la Troika, y el régimen del 78 desde el plano político al social para intentar convertirlas en demandas de masas: el impago de la deuda ilegítima, la derogación del articulo 135, y la reivindicación del derecho a decidir, se complementaban con la exigencia de pan, trabajo y techo.

El 22-M, ha sido un éxito rotundo a pesar del bloqueo mediático, del silencio del aparato del PSOE y del apoyo formal y de última hora de las direcciones de CCOO/UGT, a través de la Cumbre Social. Su impacto y masividad, se explican entre otras por varias razones: la combinación de malestar social e indignación presentes en amplios sectores populares y de trabajadores duramente golpeados por la crisis y las políticas de austeridad, la negativa e incapacidad de las direcciones sindicales de CCOO/UGT, a encabezar una movilización contundente y sostenida contra las políticas de austeridad y el gobierno que las aplica, la credibilidad de las organizaciones que han aparecido como principales impulsoras de la iniciativa y de sus dirigentes, el protagonismo de una forma de acción – la gente que marcha, mucha de ella parada – que es sinónimo de esfuerzo y entrega con la que la gente se identifica y la configuración práctica de las Marchas, como una movilización construida con tiempo y paciencia, en buena medida autoorganizada y que permitía la incorporación de quien quisiera sumarse.

2.- Un golpe al gobierno en vísperas de las elecciones europeas.
El 22-M significa entre otras muchas cosas la visibilización del rechazo a nivel de masas que suscitan las políticas del gobierno del PP. Muestra también que el discurso gubernamental de “.. vamos por el buen camino..”, no ha calado entre amplios sectores populares y que el movimiento de resistencia contra los recortes y la austeridad mantiene aún una importante capacidad de movilización en la calle.

Es pronto para saber si el 22-M es el inicio de un nuevo ciclo de movilizaciones pero en todo caso ha puesto fin a la desmovilización que, a nivel general y estatal, hemos vivido desde noviembre y lo ha hecho desde planteamientos y propuestas que cuestionan de raíz aspectos centrales de las políticas de austeridad y del régimen que las sostiene. Esta ausencia de movilizaciones centrales es la que permite que vaya ganando audiencia entre los sectores populares más atrasados el discurso del gobierno, apoyado en los datos macroeconómicos del fin de la recesión. Es este elemento- fin de la desmovilización general -junto a la inyección de moral, autoafirmación y avance programático que el 22-M podría tener sobre la conciencia de amplios sectores dispuestos a resistir, lo que explica la actitud del PP ante las Marchas: del silencio informativo a la provocación, para finalmente pasar abiertamente a la criminalización, aprovechando los incidentes del final de la manifestación.

3.- Visualización de la crisis del sindicalismo de concertación y de sus direcciones.
La foto de Toxo y Mendez junto a Rajoy mendigando la apertura del dialogo social mientras miles de personas marchaban hacia Madrid exigiendo el fin de las políticas de austeridad y de los gobiernos que las llevan a cabo, ilustra por sí misma la desorientación en que la política de concertación social y la institucionalización han sumido a las direcciones de CCOO/UGT.

Al mismo tiempo, numerosas estructuras de CCOO llamaban a su afiliación a secundar y a apoyar las Marchas. Pero el 22-M no solo ha mostrado que es posible otra orientación – la movilización sostenida y contundente – y otros objetivos, sino que ha visualizado en varios terrenos, la crisis y la incapacidad del sindicalismo de concertación y sus direcciones para enfrentar hoy la ofensiva gubernamental-patronal.

El 22-M refleja más claramente que otras movilizaciones el fin del monopolio de las direcciones de CCOO/UGT sobre las convocatorias de movilización de masas en la calle. También muestra en la práctica cómo debe construirse una gran movilización: con tiempo, dando participación a todo el mundo, dejando espacios para que la gente y los colectivos se autoorganicen, con formas de acción con las que la gente se identifique y en las que se reconozca. El contraste con las convocatorias de las cúpulas sindicales, desde arriba y a golpe de pito, es más que evidente.

4.- Mantener vivo el espíritu de las marchas.
Además del éxito de convocatoria y de su impacto los principales activos del 22-M necesarios para darle continuidad son: el Manifiesto estatal, como marco de referencia programático; el fortalecimiento de los lazos entre organizaciones de la Izquierda sindical; y la experiencia de trabajo unitario realizada en numerosas coordinaciones territoriales entre organizaciones, colectivos y personas, especialmente la de coordinación estatal. Valorarlos y mantenerlos es fundamental para continuar.

También hay que entender que para perdurar las coordinaciones territoriales deben encontrar ejes propios de trabajo, sin depender en exclusiva de las iniciativas que surjan de la coordinación estatal.

Por otro lado la coordinación estatal debe enfrentar adecuadamente varios riesgos: las prisas por convocar nuevas movilizaciones, la tentación de trasladar de manera mecánica la capacidad de movilización expresada en la calle a las empresas, y los liderazgos excesivos. Si esto se consigue se habrán sentado las bases para mantener vivo el 22-M.
1 de abril de 2014

Llamamiento de Antarsya a derribar el nuevo acuerdo gobiero-Troika

Todos a la calle. Que no se apruebe el nuevo acuerdo antiobrero gobierno-troika

ANTARSYA llama a manifestarse y salir a la calle en las movilizaciones convocadas para que no se vote y tampoco se ratifique el monstruoso proyecto de ley que deroga los pocos derechos de los trabajadores que aún quedan, liquida definitivamente las cajas de pensiones, elimina el derecho a huelga y aplasta a muchos sectores de profesiones liberales. El nuevo memorándum no puede aprobarse. Todos a la calle. El nuevo acuerdo del gobierno con la troika abre paso a un nuevo huracán destructivo contra los derechos de los pueblos y de los trabajadores. Este proyecto de ley dirigido con procedimientos express está llamado a ser votado en el parlamento este Domingo de modo que pueda ser ratificado por el Eurogrupo el 1 y 2 de Abril.
Los trabajadores aceptan un nuevo ataque a sus salarios, sus derechos laborales y Seguridad social. Directamente, a los desempleados de larga duración se les reduce un 50% la contribución por experiencia laboral (tres años), mientras el salario mínimo vigente a partir de 2017 se perfila “desnudo” de subsidios.

Queda “liberado” el funcionamiento de las empresas de trabajo temporal, de los trabajadores-esclavos contemporáneos. Se promueve la total eliminación del Domingo festivo en los centros comerciales. Se actualiza la cláusula de flexibilidad para despidos masivos en el sector público.

Se disminuyen a 3,9 unidades las contribuciones empresariales a la Seguridad social. Se deroga una serie de “recursos sociales” destinados al pago de la deuda y se disminuye la participación estatal deduciendo prestaciones indirectas, como ayudas familiares, subsidios de maternidad, enfermedad, servicio militar, desempleo, etc. Como contraste se aceleran los embargos y se reduce la protección mínima de las deudas a los fondos públicos y los trabajadores autónomos. Se pone en marcha una serie de “liberalizaciones” en sectores dominados por pequeños comercios (medicamentos, libros, pan, automóviles de uso público, etc) que llevan a un nuevo cierre y concentración de la actividad económica en manos de los grandes grupos, mientras que la “liberalización” del mercado de leche lleva de manera determinante a los ganaderos al desastre.

Se llevan a cabo nuevos recortes de impuestos para el capital, nueva infravaloración de requisitos para una serie de actividades empresariales (hoteles, canteras, etc). Se hace entrega de los bancos a particulares con nuevas recapitalizaciones, a pesar de que el pueblo ya las ha pagado en oro con decenas de miles de millones.

Y finalmente la vergüenza que supone la declaración del descarado soborno de votos con las migajas del “superávit primario”, incluso contando éste con el favor de las pretorianas fuerzas de represión. El acuerdo del gobierno con la troika no se detiene aquí. Inmediatamente después de las elecciones, en un calendario acordado, tienen el objetivo de seguir: liberalización de los despidos colectivos, eliminación del derecho a huelga, masivas privatizaciones, nuevos recortes a las pensiones, aumento en la edad de jubilación, eliminación de la financiación estatal, unificación de las cajas y “pensión básica” de 360 euros.

Es el momento de retomar las movilizaciones con un programa de ruptura
Debemos dar la batalla contra este engendro de nuevo acuerdo. Con nuevas huelgas y movilizaciones contra la votación en el parlamento y su ratificación por el Eurogrupo. Apoyados en nuestras propias fuerzas, en la fuerza del levantamiento popular. Sin esperar falsas ilusiones en la salvación por las urnas.

Dejando atrás a la traidora burocracia sindical, que apenas anteayer por medio del supuesto “convenio colectivo” que acordó con la patronal puso su sello terminal en la reestructuración exigida en el memorándum de los derechos y los salarios de los trabajadores.

El 9 de Abril se ha convocado una huelga a todos los trabajadores. Los sindicatos GSEE y ADEDY aspiran a que sólo sea un “disparo al aire”. En nuestras manos está convertirla en un rio que logre unificar las heroicas pero fragmentadas luchas que todos estos meses emprenden los trabajadores contra los despidos, los impagos y el paro.

ANTARSYA llama a los trabajadores y al pueblo a derribar y a que no sea aprobado este nuevo acuerdo, a hacer manifiesta nuestra oposición al gobierno, a la troika y a los memorándums que nos conducen a la total destrucción para salvar a los banqueros y empresarios, a marchar en contra de la UE de la austeridad, del paro y del racismo.

Sólo un programa basado en la ruptura con los intereses del capital, la desobediencia y desvinculación del euro y la UE puede sacarnos de la crisis en beneficio de la mayoría trabajadora basado en los siguientes objetivos:
  • Derrocamiento del gobierno de coalición ND-PASOK y de cualquier gobierno con la misma política. Denuncia unilateral de los memorándums y de los acuerdos de préstamo, derogación de todas las leyes de los anteriores memorándums aprobados. Suspensión de pagos y el no reconocimiento y cancelación de la deuda.
  • Nacionalización de los bancos y todas las grandes empresas, sin indemnización y bajo el control popular de los trabajadores.
  • Inmediata mejora de las condiciones de vida de los trabajadores: aumento de salarios y pensiones. Medidas urgentes para la protección de los parados, subsidio de desempleo y Seguridad social gratuita. Disminución de la edad de jubilación y de las horas de trabajo, inversión y contrataciones en el sector público para cubrir las necesidades sociales y populares.
  • No a los tasazos y a una tributación exterminadora de los asalariados y autónomos.
  • No a la Política pesquera común. Medidas a favor del pequeño y medio campesinado y fortalecimiento de las cooperativas.
  • Derribo de la antidemocrática política de la violencia, de la represión, mediante conquistas democráticas del conjunto de los trabajadores y el pueblo.
  • Batalla firme y decidida contra la amenaza fascista y el racismo y por la legalización de todos los inmigrantes y la atribución de la nacionalidad a sus hijos.
  • Defensa de la naturaleza y el medio ambiente de la invasión depredadora del capital.
Todos a la calle y a Sintagma la próxima semana, construyamos la huelga del 9 de Abril para que no pase este proyecto de ley, la masacre del nuevo memorándum.
http://antarsya.gr/node/2100
Traducción de Tomás Martínez para Izquierda Anticapitalista