viernes, 25 de julio de 2014

Resolución de OKDE-Spartakos de coyuntura política tras las elecciones

OKDE-Spartakos, organización de ANTARSYA, sección griega de la IV Internacional 

Polarización social y política
A pesar de las inevitables distorsiones con que se reflejan en las urnas las correlaciones sociales y fenómenos, las elecciones de Mayo señalan claramente la cada vez más agudizada polarización social entre capital y trabajo. Al mismo tiempo se consolida una geografía política con dos extremos hinchados cerca del 40%, la izquierda y la derecha, y un enfermizo e inestable centro. La polarización social no se traduce directamente en la política. Ciertamente la izquierda registra los mayores porcentajes de apoyo en los asalariados, los pequeños empresarios y desempleados, mientras el bloque gubernamental y principalmente Nueva Democracia, tienen la primacía en la burguesía, los empresarios, pero también un importante sector de las clases medias y bajas rurales.

Los barrios obreros y populares que tradicionalmente pertenecieron tradicionalmente a PASOK han pasado a SYRIZA. Las clases medias vienen en ruptura con el bloque del gobierno y el partido de izquierda se convierte por poco en el primero entre ellas. Los jóvenes y los parados de larga duración votan a la izquierda mientras los mayores, en quienes sobreviven todavía algunos vínculos con el sistema político anterior a la crisis, más hacia la derecha.

Sin embargo aparece por otra parte una polarización política incluso más marcada en las regiones obreras y populares: los porcentajes más elevados de la izquierda son correlativos con el apoyo más alto a Amanecer Dorado, y en un porcentaje menor a ANEL (Griegos Independientes, derecha nacionalista). Amanecer Dorado registra sus porcentajes más bajos en los asalariados y en los lugares de trabajo organizados, y los mayores en empresarios y hombres de negocios. Sin embargo concentra también a los jóvenes desempleados y a sectores populares, demostrando que consigue desviar el enfado y la desilusión de una parte de las clases populares en una dirección reaccionaria de odio al inmigrante, a la izquierda y en general al diferente o al más débil desde una perspectiva de clase.

La característica principal del paisaje político actual es la continua crisis del sistema político burgués, y principalmente la descomposición del bloque gubernamental. A lo largo de dos años el gobierno (incluida DIMAR, Izquierda Democrática) ha perdido más de 15 puntos. Esta crisis se condensa en particular en el PASOK, que celebra de manera cómica que bajo el nombre de El Olivo logró perder sólo un tercio de su fuerza.

El PASOK se ha derrumbado del 40% al 8% en 5 años debido a que precisamente se ha derrumbado su compromiso social concreto (siempre bajo el dominio de los intereses de clase del capital) en el que se apoyaba su poder durante décadas. La clase obrera lo abandonó masivamente, viendo ya que el PASOK no está dispuesto a hacer la mínima concesión a los trabajadores en relación con ND.

La mayor masa de votantes y ex miembros del PASOK, de modo inestable y con vagas aspiraciones, se mueven hacia la izquierda, aunque una parte disuelta política y socialmente gira a la extrema derecha. Nueva Democracia, por el contrario, alimenta principalmente a Amanecer Dorado, aunque también hay votantes que se mueven, con vacilaciones y ritmos más lentos, hacia la izquierda. Es la primera opción de la burguesía griega y de sus aliados europeos. Tiene una funcionalidad de clase más clara que el PASOK y es seguro que seguirá siendo el principal centro político del capital en el próximo período. Por esta razón, a pesar de la caída de 7 puntos, ND no se derrumba. Sus perspectivas a medio plazo son nefastas y la burguesía está obligada a buscar vehículos alternativos.

Las formas híbridas que imposibilitan incorporarse con claridad en los polos políticos se volatilizan. El hacha cayó esta vez sobre el oportunismo de DIMAR (Izquierda Democrática), que parece que traduce el mensaje electoral en que hay que girar a la derecha con la incorporación definitiva de su mayoría de centro-izquierda.

ANEL (Griegos Independientes, derecha nacionalista) sobreviven con gran dificultad, viendo al sector de la burguesía que los apoyaba volver a Nueva Democracia y su base popular ser arrastrada por Amanecer Dorado. El Río, a pesar de que registró un buen porcentaje, no consiguió su misión, que era convertirse en el tercer partido. El futuro del recién nacido proyecto de centro-izquierda neoliberal es más que incierto.

Un aspecto particular de la crisis política, de la crisis de los partidos burgueses y de la polarización social, es la victoria del minoritario Partido de la Igualdad, de la Paz y de la Amistad en Ródope y Xanthi y la toma de bastantes municipios por sus candidatos. La sumisión de la minoría de la región de Tracia a los partidos del poder, sobre todo al PASOK, ha estallado, y la cuestión de la minoría aparece de nuevo de forma explosiva en el mapa político. La represión histórica y sistemática que ejerce el estado griego sobre los grupos étnicos turcos, pomacos y gitanos de Tracia ya no puede quedar inadvertida, a pesar del ansioso esfuerzo de los medios de comunicación y del gobierno de silenciarlos y a pesar de la indiferencia de la izquierda parlamentaria. No es posible una intervención política sustancial en Tracia si se ignora lo que vota la población musulmana y sin posiciones claras en la defensa de sus derechos.

Está claro que el sistema no se desestabiliza a pesar de las declaraciones europeas y del gobierno de todo tipo en sentido contrario. La brecha que abrió la crisis y los grandes conflictos de clase, a pesar del relativo estancamiento de las luchas obreras y sociales en los últimos dos años, está lejos de haberse cerrado.

La situación política actual no puede resolverse sin grandes enfrentamientos políticos y sociales entre el bloque burgués de poder y el movimiento obrero y popular organizado. Por lo tanto, las premisas políticas de la estrategia ofensiva elegida por la izquierda anticapitalista y revolucionaria en el período después de la aplicación de los memorándums son válidas también hoy. En primer lugar sigue siendo una necesidad importante el desarrollo de un movimiento de derrocamiento y de levantamiento popular y obrero que derribe al gobierno de coalición Samaras-Venizelos, dando de hecho respuesta a las falsas ilusiones que alimenta el lema “El 25 votamos, el 26 se van”.

Fuerzas y límites de la izquierda
La victoria de SYRIZA en las pasadas elecciones europeas, pero también en bastantes municipios en la región del Ática, tiene una gran importancia simbólica, sobre todo porque desalienta a la burguesía e intensifica la crisis política. Al mismo tiempo, la rápida socialdemocratización de SYRIZA y el buen clima de encuentros con SEB (la patronal griega), a pesar de que muestran que una parte de la burguesía confiaría en SYRIZA, no son garantías suficientes para el capital.

A diferencia del PASOK de la década de los 80, SYRIZA no está en posición de controlar política y organizativamente los sindicatos, lo que la hace menos atrayente como posible herramienta de control de clase en manos de la burguesía. Y naturalmente, ésta no tiene ningún motivo de aceptarla mientras la presión de los movimientos siga siendo pequeña. El capital no dio la bienvenida al primer puesto de SYRIZA, y mucho menos a la reducción de la fuerza electoral del gobierno.

Sin embargo, ni las inmediatas consecuencias políticas ni la dinámica aparentemente subversiva del predominio de SYRIZA en las elecciones europeas deben subestimarse. En primer lugar, el gobierno no afronta problemas de estabilidad ya que dispone de bastantes diputados y con la posibilidad de ampliación gracias al grupo de los independientes. Aunque es un hecho sin precedentes que un gobierno sólo obtenga un tercio de los eurodiputados, el resultado de las elecciones no es tal como para crearle un problema de supervivencia. El 25 de Mayo votamos pero el 26 no se fueron: el lema central de campaña de SYRIZA fue más bien un chantaje electoral para concentrar todo el voto antigubernamental más que un proyecto real. El consuelo que busca Nueva Democracia en el hecho de que SYRIZA la adelantó sin aumento de votos ni porcentaje es de risa. Sin embargo, es cierto que no se conformó un flujo masivo hacia la izquierda, y en cualquier caso, el pequeño ascenso de este voto no se dirigió a SYRYZA, sino al KKE y a ANTARSYA.

La pérdida de confianza de las capas medias en los partidos del gobierno no va en bloque a la izquierda, sino que presenta características de fragmentación irregular, reforzando también a la extrema derecha y permitiendo la reconstrucción del centro. Por lo tanto el resultado de las elecciones no puede describirse como de “giro a la izquierda”.

La responsabilidad política que tienen para el conjunto de la izquierda las direcciones de KKE y SYRIZA por retrasar la movilización social es enorme. El verano pasado el movimiento obrero tuvo la oportunidad, por medio de la intensificación de las luchas, de derribar al gobierno de coalición. La decisión de los profesores de ir a la huelga en Mayo, la ocupación de la ERT (radiotelevisión griega) por parte de los trabajadores, la segunda huelga de profesores y el estallido del movimiento antifascista tras el asesinato de Pablos Fyssas, que dio la oportunidad de vincular el antifascismo y la indignación obrera, crearon una mezcla social explosiva para Samaras y Venizelos. Sin embargo la opción por la espera electoral que ha tenido y tiene la dirección de SYRIZA, junto con la negativa a intensificar la lucha para que no se beneficie SYRIZA que sigue la dirección del KKE, permitieron a la burocracia sindical de GSEE y ADEDY debilitar las luchas. Las repetidas huelgas generales que necesitaba la ERT no llegaron, la respuesta obrera antifascista que necesitaba el movimiento no implicó a los sindicatos.

Por eso la polarización política es muy intensa pero aumenta a ritmos muy moderados en el último período. Esto muestra también los límites del entusiasmo que provoca en los trabajadores y oprimidos el componente dominante de la izquierda y su proyecto. SYRIZA fue votada en las elecciones europeas y en la región del Ática, es decir, en aquellos enfrentamientos electorales que se destacaban como más “centrados”, pero no arrastró a la gente con el lema “tres urnas, un voto”.

Aunque ganó en la región más grande, perdió 11 de 13 y en sólo dos se encontró en la segunda vuelta. Mientras allí ganó en muchos municipios, en otras partes su presencia en las elecciones municipales fue muy mediocre. Por supuesto este fenómeno guarda relación con la supervivencia de las relaciones comerciales con los gobiernos locales, que tomaron un nuevo impulso con la adjudicación de la gestión de la patronal.

A nivel local, el sistema político presenta mayores resistencias que a nivel estatal. Pero esto no basta para explicar la asimetría de los resultados electorales de SYRIZA. Está claro que el voto a SYRIZA es para una gran parte de las clases populares que la apoyan un voto del mal menor, y no mucho más que una herramienta para hacer que caiga el gobierno.

Las expectativas son reducidas y el voto no se traduce en una militancia activa como sucedía en el período anterior a las elecciones. La misma persona que elige a SYRIZA para el gobierno del país puede que en las regiones, en su ciudad, su sindicato o asociación estudiantil apoye o se movilice por el KKE o por la izquierda anticapitalista. Esto significa que el apoyo de la clase obrera y de los oprimidos a SYRIZA no está cerrado con llave, la conciencia todavía es fluida y cambiante y las posibilidades para la izquierda anticapitalista todavía son muy grandes.

El KKE parece satisfecho con la pequeña recuperación parcial de los votos perdidos en Junio de 2012 (del 4,5% sube al 6%, pero muy por detrás del 8’5% de Mayo de 2012) y la conquista de 4 municipios. El aguante relativo del KKE, a pesar del derrotismo, sectarismo y política aislacionista de su dirección, muestra que sigue teniendo importantes raíces populares. Si se cuentan los muy bajos resultados en las regionales, donde la presión de SYRIZA era mucho menor, el optimismo no parece justificado.

En cualquier caso, la izquierda ha sido capaz de controlar dos regiones y bastantes municipios. Esto acarreará de todas formas grandes presiones de adaptación política a través de la gestión a nivel local. La izquierda anticapitalista, conservando el derecho a apoyar cualquier medida progresista adoptada por los gobiernos de izquierda municipales o regionales, y aunque en muchas ocasiones pidió el voto crítico para la izquierda reformista en la segunda vuelta, no tomará responsabilidad política ni se comprometerá a priori con ninguna alcaldía.

Amanecer Dorado
El ascenso de Amanecer Dorado como tercer partido, aunque esperado y conocido por las encuestas en los últimos años, es un fenómeno que necesita un tratamiento radical e inmediato. La corriente neonazi es ya profunda en la sociedad, expresando la ira y venganza de los sectores que ven que su fuerza económica se destruye y sus vínculos con el poder y representaciones políticas tradicionales se reducen, pero sus tradiciones conservadoras y situación individualizada no les permite girar a la izquierda.

Sociológicamente Amanecer Dorado representa una alianza de empresarios de todos los niveles con desempleados arruinados. Pone énfasis más en las edades medias y en ese sector de la juventud que abandona la educación primaria y permanece fuera de la universidad en los barrios populares más que en los ricos. Desde este punto de vista es el agente del capital en los sectores pequeño-burgueses y populares.

Está claro que las persecuciones que se vio obligado a poner en marcha el gobierno contra los nazis, a pesar de que fueron un duro golpe para Amanecer Dorado, no son suficientes por sí solas para poner freno al peligro fascista. La estrategia del “arco constitucional o democrático”, es decir, el compromiso con el gobierno, estado y la policía, que alimentaron y protegieron sistemáticamente a los nazis, es un profundo error en el que ha caído SYRIZA. Además de ser una falsa ilusión, este pacto no sólo ata a la izquierda al carro de la legalidad burguesa y la neutraliza políticamente, transformándola en la cola de la derecha y la socialdemocracia, sino que en última instancia favorece a los propios nazis permitiendo que aparezcan como los únicos frente a todo el sistema político.

La fuerza electoral de Amanecer Dorado subraya lo apremiante de la intensificación de la acción antifascista. Por otra parte, los éxitos del movimiento antifascista no permitieron obtener a la amenaza neonazi mayores dimensiones. Amanecer Dorado fue obligado a una campaña preelectoral con lemas muy pulidos y referencias racistas relativamente limitadas. No estaba en situación de hacer masivas concentraciones ni de sacar batallones a la calle. Su agresividad, más allá de algunos incidentes contra ANTARSYA, fue también limitada.

Sin el gran movimiento antifascista desencadenado el pasado otoño es muy probable que los porcentajes de Amanecer Dorado fueran todavía superiores y eventualmente los nazis hubieran alcanzado sus principales objetivos electorales, que eran alcanzar las dos cifras en las elecciones europeas y pasar a la segunda vuelta en las elecciones municipales en Atenas. Al fascismo no se le hace frente ni con apelaciones desde el gobierno a la “justicia” ni con adulaciones a los votantes de Amanecer Dorado, que no pueden ser llamados por el desconocimiento de la naturaleza asesina de su organización. Se necesita un frente unitario de todas las organizaciones obreras y de la acción de todas las organizaciones de izquierda, amplias y combativas asambleas antifascistas en cada lugar de trabajo y barrio y una movilización de masas con una sistemática propaganda política en todos los niveles. La izquierda anticapitalista, que en muchas ocasiones mostró muy buenos reflejos, sin embargo sigue cargando con rigideces y subestima en cierta manera la tarea de la lucha antifascista. Es necesario protagonizar un nuevo ciclo de asambleas, campañas y manifestaciones, que tienen que retomarse de inmediato.

ANTARSYA y la izquierda anticapitalista
ANTARSYA dio la batalla de las elecciones desde una posición difícil. La primera razón era externa a ella: la tendencia de los trabajadores a votar el mal menor, SYRIZA, para hacer caer al gobierno, opción que atraía el voto no sólo en las elecciones europeas sino en las otras dos urnas. Pero la segunda razón era interna y tenía que ver con el mal ambiente y la división interna que predominaba en sus filas. Básicamente la ruptura que abrió nuestro proceso de concurrencia electoral, un debate de carácter estratégico, no se ha cerrado antes ni después de las elecciones.

Independientemente de todos los otros factores, ANTARSYA participó en solitario como fuerza soberana en las elecciones con un importante sector favorable a ello pero también con organizaciones enteras disconformes, algo que indudablemente no podía no tener consecuencias.

A esto habría que añadir el hecho de que en el período anterior ANTARSYA planteó de manera insuficiente y en muchas ocasiones erradamente el programa anticapitalista de transición que es necesario en las condiciones de la crisis. La aislada y repetida mención al tema de la UE y el euro, independientemente de la importancia política que tiene la oposición a estos mecanismos capitalistas e imperialistas internacionales, muy confusa programáticamente, se comprobó que no es atrayente.

La ausencia de consignas directas como el aumento de los salarios y la prohibición de los despidos por una parte, y de exigencias que colocan la cuestión del poder por otra, no se compensan con un mayor énfasis en la salida del euro y de la UE. El lema “el poder y la riqueza en manos de los trabajadores” entró sólo en el último cartel y después de las insistentes protestas de OKDE-Spartakos. El control obrero, nudo fundamental en campañas anteriores, esta vez se quedó en la sombra.

La izquierda anticapitalista no puede esperar un lema mágico que lleve a la gente a su lado. Pero por el contrario puede impulsar con claridad e insistencia todos los ejes del programa de transición y del proyecto revolucionario, principalmente en un período en el que la clase obrera busca respuestas conjuntas.

Sin embargo en las elecciones regionales, al igual que en bastantes municipios, las fuerzas de ANTARSYA, en colaboración en algunas ocasiones con otras organizaciones revolucionarias y anticapitalistas, tuvieron un resultado muy positivo: el 2,4% y aproximadamente 130.000 votos en las regionales (30.000 más que en 2010) es un claro indicio del reconocimiento estatal y el alcance que tiene una corriente anticapitalista por primera vez en Grecia. Parece que la clase obrera no guarda resentimiento alguno a ANTARSYA por no haber ido de la mano de SYRIZA en las elecciones de Junio de 2012. A pesar de la disgregación de fuerzas, la desgana de un sector de ANYARSYA a movilizarse y el retraso en el arranque de la campaña electoral, la experiencia ha sido positiva debido al contacto con los trabajadores, los desempleados y sectores populares y el diálogo político con ellos.

Comprobamos que la imagen que tienen amplios sectores de la clase obrera de ANTARSYA, como fuerza honestamente combativa, solidaria en las luchas de los trabajadores y antisistema, es positiva y el proyecto político revolucionario es mucho más conocido que en el pasado.

Por desgracia la batalla de las municipales, a pesar de que en algunas ocasiones traía los mejores resultados, no se llevó a cabo de forma unitaria. Cada organización sacaba su propia lista con personas que en algunos casos no tenían ninguna relación con ANTARSYA. El nombre de la organización se utilizó de manera unilateral y abusiva. En las ciudades de Giannina y en Patra los candidatos de ANTARSYA no sólo apoyaron sino que también entraron en papeletas rivales.

La lucha por el cabeza de lista, aparte de que tenía como consecuencia última el que la mayoría aplastante de los elegidos perteneciera a una organización concreta, derivó muchas veces en que la mitad de ANTARSYA no apoyaba en la práctica al candidato local. Pero lo más problemático de todo es que en muchas ocasiones compañeros y componentes de ANTARSYA participaron en las listas de SYRIZA (en Mitilene).

Sin embargo el resultado de las elecciones municipales, especialmente en la región del Ática, es positivo. Pero en las europeas ANTARSYA no pudo retener más que una pequeña cantidad del voto de las elecciones regionales, hecho que no se explica simplemente por la existencia de muchas más papeletas. Un 0,72% no es un buen resultado, a pesar de la mejoría en relación con las europeas anteriores y las de Junio de 2012.

Es un objetivo para la izquierda anticapitalista el cómo conseguir convencer a los militantes que están con ANTARSYA en las luchas que apoyen nuestro proyecto también en las elecciones, donde en gran medida optan por el “voto útil” a SYRIZA. La estabilización de la influencia política de ANTARSYA en todos los niveles es un problema real que no se ha solucionado. No obstante, el resultado no es tal como para poner en discusión el futuro y la utilidad de un frente independiente de la izquierda anticapitalista.

http://okde.org/keimena/okde_310514.pdf
Traducción de Tomás Martínez para Izquierda Anticapitalista

miércoles, 23 de julio de 2014

Israel. Hacia el fascismo

Michel Warschawski | Viento Sur

[Michel Warschawski (Estrasburgo, 1949) es periodista y militante pacifista de la extrema izquierda israelí, así como cofundador y presidente del Centro de Información Alternativa (http://www.alternativenews.org) de Jerusalén.]

Durante los últimos 45 años he participado en muy numerosas manifestaciones, desde pequeñas concentraciones de algunos irreductibles a manifestaciones de masas en las que éramos más de 100 000; manifestaciones tranquilas, incluso festivas y manifestaciones en las que éramos atacados por grupos de derechas, o incluso por la gente que pasaba. Me han dado golpes, y los he devuelto, y me ha ocurrido, sobre todo cuando tenía responsabilidades, estar nervioso. Pero no recuerdo haber tenido miedo.

Movilizado -de hecho detenido en la prisión militar por haberme negado a unirme a mi unidad que debía ir a Líbano- no participé, en 1983, en la manifestación en la que fue asesinado Emile Grunzweig. Por el contrario fui responsable del servicio de orden de la manifestación que, un mes más tarde, atravesaba Jerusalén para conmemorar ese asesinato. En ella conocimos la hostilidad y la brutalidad de la gente con la que nos cruzábamos, pero allí tampoco tuve miedo, consciente de que esa hostilidad de una parte de la gente que pasaba no superaría una cierta línea roja, que sin embargo había sido cruzada un mes antes.

Esta vez he tenido miedo.
Hace unos días, éramos unos centenares quienes nos manifestábamos en el centro de la ciudad de Jerusalén contra la agresión a Gaza, convocados por “Combatientes por la paz”. A una treintena de metros, y separados por un impresionante cordón policial, algunas decenas de fascistas eructan su odio así como consignas racistas. Nosotros somos varios centenares y ellos solo algunas decenas y sin embargo me dan miedo: en el momento de la dispersión, aún protegidos por la policía, vuelvo a casa pegado a las paredes para no ser identificado como uno de esos izquierdistas que aborrecen.

De vuelta a casa, intento identificar ese miedo que nos preocupa, pues estoy lejos de ser el único que lo siente. Me doy cuenta de que Israel en 2014 no es ya solo un estado colonial que ocupa y reprime a los palestinos, sino también un estado fascista, con un enemigo interior contra el que hay odio.

La violencia colonial ha pasado a un grado superior, como ha mostrado el asesinato de Muhammad Abu Khdeir, quemado vivo (sic) por tres colonos; a esta barbarie se añade el odio hacia esos israelíes que precisamente se niegan a odiar al "otro". Si, durante generaciones, el sentimiento de un “nosotros” israelíes transcendía los debates políticos y -salvo algunas raras excepciones, como los asesinatos de Emile Grunzweig o luego Yitshak Rabin- impedían que las divergencias degeneraran en violencia criminal, hemos entrado en un período nuevo, un nuevo Israel.

Esto no es producto de un día, e igual que el asesinato del Primer Ministro en 1995 fue precedido de una campaña de odio y de deslegitimación dirigida en particular por Benjamin Netanyahu, la violencia actual es el resultado de una fascistización del discurso político y de los actos que engendra: son innumerables ya las concentraciones de pacifistas y anticolonialistas israelíes atacadas por los matones de derechas.

Los militantes tienen cada vez más miedo y dudan en expresarse o manifestarse, y ¿qué es el fascismo sino sembrar el terror para desarmar a quienes considera como ilegítimos?

Sobre un trasfondo de racismo laxo y asumido, de una nueva legislación discriminatoria hacia la minoría palestina de Israel, y de un discurso político belicista formateado por la ideología del choque de las civilizaciones, el estado hebreo está hundiéndose en el fascismo.

20/07/2014
http://www.lcr-lagauche.org/israel-...
Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR

Crónica del Acto Homenaje a la Huelga del 70

El pasado 21 de julio a las 20:00 la Asamblea Interprofesional realizó en la Plaza de la Caleta un acto conmemorativo de la histórica Huelga del 70.

En el acto intervino Antonio Quitián, un cura obrero; memoria viva de aquella lucha y actor de la misma desde su intervención en el movimiento obrero a través  del asociacionismo barrial y vecinal. Y además de contar con la presencia y las palabras de Quitián, la Asamblea Interprofesional de Granada realizó un llamamiento al conjunto de la clase trabajadora para unificar las luchas y prácticar la solidaridad de clase. Algunos asistentes empuñaron el microfóno y contaron sus luchas de común denominador, pues son todas la misma: la lucha de la clase trabajadora. La lucha de los trabajadores de Hostelería, la lucha contra la represión en Ebone Sport, la lucha de Stop desahucios o la lucha de los Desempleados de Granada, las luchas de la clase obrera y trabajadora.

Pero ¿qué pasó aquel verano del 70 en Granada?
A grandes rasgos y sin entrar en los importantísmos detalles de cómo se sentaron las bases para el desarrollo de aquella huelga y el contenido y resultado de las distintas asambleas preparatorias y de huelga, para lo cual a pesar de la insuficientes crónicas, sí que hay algún material documentado, en el verano del 70 en Granada se negociaba el convenio de la construcción.

Los patronos de entonces, como los de ahora sacaban sus enormes ganancias, repartiendo salarios bajos en calorías, salarios de miseria entre los 12.000 trabajadores de este sector en Granada. Las condiciones de trabajo eran lamentables: los peones cobraban unos sueldos bien pequeños en los que estaban incluidas las pagas extras, los permisos y el plus familiar. La jornada laboral era de 10 horas y se trabajaba seis días a la semana. El trabajo a destajo estaba generalizado así como las horas extras. Los contratos eran generalmente de 4 ó 6 meses, previo periodo de prueba de 15 días. La sobreexplotación, la inestabilidad en el empleo, la siniestralidad, la contratación ilegal y otras formas de precariedad laboral, junto al paro como ahora eran la norma.

Los obreros de entonces reivindicaban una jornada laboral de 8 horas, eliminar las diferencias salariales, acabar con las horas extraordinarias y el trabajo a destajo, suprimir la eventualidad laboral y los despidos; se demandaba una cláusula que contemplara la categoría de obrero fijo a los cuatro meses de contratación, indemnización en caso de accidente o enfermedad laboral. Una de las reivindicaciones por las que también se luchaba era que la media hora del bocadillo entrara en el cómputo de la jornada laboral, que años más tarde se “recuperarían” saliendo del tajo los viernes a las 14:00 en lugar de a las 12:30 como se debiera.

Organizarse para hacer valer esas reivindicaciones entonces también era complicado pero muchos trabajadores concienciados y organizados en clandestinidad hacían un gran trabajo apoyados también en un importante asociacionismo barrial y vecinal. La importancia de la mujer trabajadora en la huelga del 70 fue también un elemento crucial.
 
Con las negociaciones estancadas por la presión de la patronal y al calor de unas asambleas de trabajadores numerosas y participativas, tras la del día 20 de julio, los trabajadores de la construcción en Granada decidieron ir a la Huelga. Después del acuerdo, todos quedaron emplazados a los piquetes del día siguiente.
A primera hora del día 21 de julio 6.000 obreros avanzaban por la calle Santa Bárbara vigilados por la policía e invitaban a sumarse a los compañeros que se encontraban al paso por el Camino de Ronda.

Ante la envergadura que la huelga iba tomando, la policía –¡cómo no!- dió la orden de disolver la manifestación y sacaron sus porras. Los obreros respondieron al ataque en un primer momento para regresar después a las antiguas oficinas de los sindicatos. Pero la lucha no iba a parar por esto. Tras ser nuevamente amenazados por la policía, empieza la batalla. La policía sacó las pistolas y se produjeron los primeros disparos.

Los obreros respondieron con piedras y finalmente se suceden decenas de trabajadores heridos, detenciones y caen asesinados por la policía Antonio Huertas un joven trabajador de 22 años de Maracena, Cristóbal Ibáñez de 43 años, natural de Granada y Manuel Sánchez, 24 años, que era Armilla.

Pincha aquí para descargar el Manifiesto de la Asamblea Interprofesional de Granada.

domingo, 20 de julio de 2014

ACTO CONMEMORATIVO DE LA HUELGA DEL 70‏: LUNES 21 DE JULIO A LAS 20H EN LA CALETA

LA ASAMBLEA INTERPROFESIONAL ORGANIZA UN ACTO EN EL ANIVERSARIO DE LA HUELGA DE 1970, CON VOCACIÓN DE UTILIDAD PARA EL PRESENTE, PARA LAS LUCHAS QUE TENEMOS EN ESTOS MOMENTOS ENTRE MANOS. PARA ELLO HABRÁ UNA ASAMBLEA ABIERTA A LOS TRABAJADORES QUE QUIERAN PARTICIPAR, PARA EXPLICAR LOS CONFLICTOS EN LOS QUE ESTÁN INMERSOS, Y AVANZAR EN LA CONSTRUCCIÓN DE SOLIDARIDAD ENTRE LOS TRABAJADORES.



PINCHANDO AQUÍ PODÉIS CONSULTAR LA PROPUESTA DE MANIFIESTO ELABORADO PARA ESTA OCASIÓN.


lunes, 14 de julio de 2014

Manifestación en defensa de las plazas en los colegios, institutos y conservatorios públicos. Lunes 14 de julio a las 19h desde la Plaza del Carmen

  Desde la Plataforma en Defensa de las Plazas Escolares en la Escuela Pública, os enviamos este correo por si podéis acudir y difundirlo.

     El LUNES 14 de JULIO a las 19:00 tendrá lugar una MANIFESTACIÓN para protestar contra la SUPRESIÓN de UNIDADES en la ESCUELA PÚBLICA y la PERDIDA de PLAZAS ESCOLARES para nuestro ALUMNADO.       

     Esta Manifestación está convocada por la Plataforma en defensa de las plazas escolares en la Escuela Pública en la que estamos CGT, AMPA (Conservatorio, etc.), familias afectadas, CSE, Podemos, USTEA, Izquierda Anticapitalista Plaza del Carmen y terminará delante de la Delegación de Educación.
.... Saldrá de la
     
      Estamos hablando ya de 46 unidades en toda la provincia suprimidas (de las que recuperamos 7) y de 26 alumno/as aprobados sin plazas en el grado profesional del Conservatorio de Música
       A estos datos, hay que añadir el recorte de 830 maestro/as en las escuelas de primaria en toda Andalucia por quitar el cupo que se acordaba en relación con la reducción por mayor de 55 años.
      Con estas supresiones, se incrementa el número de desplazado/a como de despedido/a.

    Mientras tanto, se refuerza la concertada que, además, está pidiendo dinero a las familias (entre 200 y 300 euros en algunos casos).
       La Junta de Personal en un escrito de 25 de junio de 2014 informa que en la localidad de Granada tenemos un 70% de alumno/as matriculados en la concertada frente al 30% en la pública...

        Es hora de reivindicar la escuela pública:
con las movilizaciones, los encierros, hemos recuperado hasta 7 unidades. Hay que seguir luchando.
BASTA DE PRIVATIZACIÓN
BASTA DE DESPIDOS
BASTA DE VULNERACIÓN DEL DERECHO A LA EDUCACIÓN